La antena gigante de Barreal que lleva más de un año esperando una respuesta que no llega
Hace más de un año que el Radiotelescopio CART está frenado en Barreal y desde la UNSJ reclaman respuestas que no llegan: las piezas siguen en Aduana y los técnicos chinos ya se volvieron a su país. ¿Hasta cuándo?
El Radiotelescopio CART sigue completamente paralizado en Barreal, a más de 2.400 metros sobre el nivel del mar, mientras las gestiones para destrabar el proyecto no obtienen respuesta del Gobierno nacional.
La imagen en el terreno lo dice todo: el enorme plato y la base ocupan gran parte del predio, rodeados de algunas piezas de hierro y dos grúas que quedaron a la espera del montaje final. Atrás quedaron los días de intenso movimiento de trabajadores, incluidos los técnicos chinos que se habían instalado en el pueblo calingastino.
Antonio Damián Alejo, investigador de la UNSJ que presta servicios en la Estación de Altura Carlos U. Cesco, fue categórico: “No se puede avanzar en absolutamente nada”. El científico explicó que, si bien en el sitio se realizan otras tareas, todo lo vinculado a la obra del CART está frenado por completo.
El impacto de la paralización también se sintió en el personal extranjero. De los casi 20 técnicos chinos que habían llegado para el montaje grueso de la antena, ya no queda ninguno en Barreal. Todos regresaron a su país, excepto uno que permanece en San Juan como nexo con el país asiático, aunque rara vez visita el Cesco. “No tiene mucho que hacer acá”, agregó Alejo.
Obras complementarias en pausa
La sala de control y la residencia, dos proyectos de obras civiles previstos para después del montaje de la antena, también siguen en stand by. La primera se iba a construir en inmediaciones de la antena, justo donde hoy descansa el plato de 40 metros de diámetro. La segunda, cerca de los otros edificios del Cesco. Sin el avance del CART, no tiene sentido continuarlas.
Gestiones y formación: la estrategia mientras se espera
Mientras la antena permanece inactiva, desde la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales no se quedan quietos. El decano Jorge Castro llevó el reclamo al Senado de la Nación, donde expuso la situación ante la Comisión de Ciencia y Tecnología. Destacó el carácter estratégico del proyecto para la ciencia argentina y remarcó que, pese a las numerosas gestiones ante organismos nacionales, aún no hay respuesta que permita destrabar la situación.
Además, esperan llegar al Ministerio de Defensa o a alguna autoridad del Gobierno nacional para lograr la liberación de piezas que llevan más de un año retenidas en contenedores de Aduana.
En paralelo, los investigadores en radioastronomía avanzan en formaciones y capacitaciones junto al Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), pionero en Sudamérica. “Allí se están perfeccionando y adelantando tareas, para que cuando llegue la hora saber cómo calibrar y manipular el instrumento”, detalló Alejo.
Un proyecto al 90% que espera ver la luz
La antena está casi lista: solo le resta un 10% para su culminación, pero necesita el arribo de equipo electrónico y otras piezas varadas en Aduana. La falta de acción del Gobierno nacional demora cada vez más la ansiada “primera luz”, es decir, la primera recepción de señal.
Los involucrados prefieren ser cautos con los plazos, pero algunos arriesgan que, si el Ejecutivo actual no cambia de postura y no renueva de cara a las próximas elecciones, los avances podrían recién verse en 2030, en el mejor de los escenarios.
Mientras tanto, las enormes estructuras siguen allí, a miles de metros de altura, esperando que un proyecto gestado hace décadas y casi terminado pueda finalmente ponerse en marcha.