La arquera santacruceña que brilló en el Nacional y sueña con los Juegos Olímpicos
Amparo De María se consagró subcampeona nacional de tiro con arco y ya sueña con los Juegos Olímpicos. ¿Cómo empezó su historia? ¿Qué desafíos enfrenta ahora?
Amparo De María, una joven promesa del tiro con arco en Santa Cruz, dio el gran golpe sobre la mesa al consagrarse subcampeona nacional en La Pampa. Con apenas 17 años, la deportista ya se ubica en lo más alto del ranking de la Federación Argentina de Tiro con Arco (FATARCO) y tiene la mira puesta en desafíos mucho más grandes.
La arquera, que compite en la categoría Sub-18, viene de una temporada soñada. Su reciente desempeño en el Campeonato Nacional disputado en La Pampa no solo le valió la medalla de plata, sino que la consolidó como una de las figuras emergentes de la disciplina en la región patagónica.
Un camino que empezó con un arco de juguete
La historia de Amparo con el arco y la flecha comenzó mucho antes de lo que muchos imaginan. "Arranqué por influencia de mi papá. Desde chiquita siempre lo veía a él ir a dar las clases", recordó la joven en diálogo con LU12 AM680. Tan pequeña era que acompañaba a su padre, Sergio De María, con un arco de juguete mientras él daba sus clases.
Ese vínculo temprano con la disciplina se transformó en entrenamiento formal con el paso de los años. Los resultados no tardaron en llegar: Amparo fue medallista en los Juegos Evita y en los Juegos Patagónicos, además de sumar podios individuales y por equipos en distintas competencias.
Una final soñada, con sabor agridulce
El punto más alto de su carrera hasta ahora fue el reciente Campeonato Nacional en La Pampa. Allí, Amparo disputó por primera vez una final nacional exclusiva de tiro con arco. La escena que la recibió fue impactante: más de 200 arqueros reunidos en un mismo escenario.
"Cuando entré al lugar vi la cantidad de gente que había y dije: 'wow, toda esta gente hace arquería, qué divertido'", contó la deportista a LU12 AM680. En su categoría participaron seis competidoras y, tras superar las instancias clasificatorias, llegó a la definición por la medalla de oro.
La final tuvo un condimento especial: enfrente estaba su mejor amiga, una arquera de Río Negro. Los nervios aparecieron, pero Amparo pudo sobreponerse a la presión y completar una actuación que le permitió quedarse con la medalla de plata. "Al final terminó ganando ella, pero yo sé que es una muy buena arquera y yo también di lo mejor de mí. Era el resultado que se tenía que dar", expresó con madurez.
El desafío de los 60 metros y el sueño olímpico
El próximo gran objetivo de Amparo es la modalidad de aire libre, donde la distancia aumenta hasta los 60 metros. Para ello, el entrenamiento técnico es similar al de sala, aunque se necesita incorporar prácticas específicas y ajustar la mira para esa distancia.
"A mí lo que me importa más es superarme a mí misma, poder superar mis marcas", afirmó la arquera. Pero hay un sueño todavía mayor: "Quizá formar parte de la Selección Nacional Argentina, porque también existe la selección de arquería", contó. Y desde pequeña tiene otra meta: llegar a unos Juegos Olímpicos. "Desde chiquita siempre quise formar parte de las Olimpiadas, ir a algún Juego Olímpico. Si Dios quiere, si se puede, con mucho entrenamiento, llegar", confesó.
Su padre y entrenador comparte esa ambición, aunque sabe que el camino requiere esfuerzo, planificación y también recursos para afrontar los viajes y las competencias nacionales.
Un capitán inesperado en la Patagonia
Sergio De María, además de acompañar a su hija, vivió una experiencia única en el último Nacional. Fue designado capitán del equipo de la Patagonia, una responsabilidad que asumió casi de manera inesperada y que implicó coordinar a una delegación de casi 200 arqueros, controlar documentación y reglamentos y acompañar el desarrollo de las diferentes categorías.
La designación llegó apenas una semana antes del viaje, luego de que quienes se habían postulado originalmente desistieran de participar. "Nunca hice de capitán, pero bueno, había que estudiar y leer", recordó entre risas.
El tiro con arco, una disciplina en crecimiento
El crecimiento del tiro con arco en Santa Cruz es evidente. La Escuela Arqueros del Viento, donde entrena Amparo, cuenta con varios talentos en formación. Luciana Herrera, conocida como "Lulú", fue quien logró la clasificación para representar al grupo en los próximos Juegos Evita, mientras otras jóvenes como Martina Stiep también vienen obteniendo resultados destacados.
Sergio De María destacó que la competencia interna resulta fundamental para elevar el nivel. "Es muy bueno que por lo menos tengamos varios talentos y que entre ellos tengan que esforzarse para poder llegar a competir", señaló.
La escuela desarrolla sus actividades en el Centro Chileno los martes y jueves de 19 a 20 horas, y también los mismos días de 22 a 23 en el SOEM. La propuesta es inclusiva, con categorías adaptadas para personas con discapacidad.
El objetivo, entonces, es que más personas tengan la posibilidad de probar. Porque detrás de cada arco puede aparecer un nuevo talento y, quizás, una futura campeona nacional, integrante de la Selección Argentina o representante olímpica.