La aterradora amenaza que recibió una docente en Río Blanco y que nadie quiere contar
¿Qué llevó a un padre a amenazar de muerte a una maestra delante de su hijo? La docente de Río Blanco rompió el silencio y contó los detalles más escalofriantes del ataque.
Un nuevo episodio de violencia sacudió a la comunidad educativa de Jujuy. Una maestra de Río Blanco denunció que el padre de uno de sus alumnos la interceptó en la calle, la empujó y la amenazó de muerte, todo delante de su hijo de 8 años. El hecho, que ocurrió a metros de la escuela, dejó al descubierto la desprotección que sufren los docentes.
La docente, identificada como Mirta Erazo, contó que el agresor la abordó minutos antes del ingreso al turno tarde y que la violencia fue tal que tuvo que pedir ayuda a una colega para resguardar a su hijo y luego radicar la denuncia en la comisaría.
¿Qué pasó exactamente?
Según el relato de la víctima, todo ocurrió el jueves 6 de agosto, en las inmediaciones de la escuela primaria de Río Blanco, en la localidad de Palpalá. El padre de un alumno de sexto grado descendió de un automóvil y, sin mediar palabra, comenzó a increparla de forma violenta.
“Se bajó del auto, me empujó, me puso la mano en la cara y me dijo que esta vez me venía a amenazar, pero que la próxima no la contaba. Mi hijo de 8 años presenció todo, asustado y llorando”, relató Erazo en diálogo con Radio 2.
En el vehículo también viajaba la madre del estudiante, quien figura como tutora oficial ante la institución, pero según la denuncia, la mujer no intervino en ningún momento para frenar la agresión.
La desprotección que denuncian los docentes
El caso volvió a poner en evidencia las falencias del sistema educativo para contener a los educadores ante situaciones de violencia. La docente señaló que si bien existen normativas para proteger a los alumnos, no hay un protocolo claro ni de respuesta inmediata para garantizar la seguridad o contención psicológica de los docentes agredidos.
“Uno va a trabajar con miedo, sin saber si va a volver a su casa”, advirtió Erazo, quien además reclamó que los trámites burocráticos para obtener un traslado transitorio a otra unidad educativa son lentos y engorrosos.
Tras la denuncia policial, la maestra mantuvo reuniones con autoridades de la institución, la supervisora del área y el equipo interdisciplinario del Ministerio de Educación (DAI) y el equipo PAUSA, donde reiteró la necesidad de agilizar los mecanismos de protección.
El gremio y los trabajadores del sector exigen la urgente activación de protocolos que contengan a los educadores en casos de agresión. Además, señalaron que la falta de contención se suma a otros problemas como la pérdida de poder adquisitivo y la sobrecarga laboral, incluso trabajando en doble turno.