La avenida Bustillo cambia de dueño: qué pasará con su mantenimiento
La Legislatura aprobó la cesión de la avenida Bustillo al Municipio. ¿Qué implica para los vecinos? Los detalles de un traspaso que promete cambios.
La Legislatura de Río Negro aprobó por mayoría la transferencia de la avenida Exequiel Bustillo al Municipio de Bariloche. El tramo cedido va desde el Monolito hasta la rotonda del Llao Llao, y ahora la comuna será la única responsable de su conservación, señalización y seguridad vial.
El convenio, firmado el 19 de marzo, convierte a la ex Ruta Nacional 237 en una arteria urbana administrada localmente. Bariloche asumirá el control total de la traza, incluyendo autorizaciones para obras y la responsabilidad civil por accidentes.
¿Por qué se decidió la cesión?
El crecimiento urbano, demográfico y turístico alrededor de la avenida fue el principal argumento. Según el legislador Carlos Valeri (Juntos Somos Río Negro), “ya no tenía sentido” que siguiera funcionando como ruta provincial, especialmente por los problemas de mantenimiento y la superposición de jurisdicciones.
Valeri destacó que en Bariloche existen numerosos organismos con competencias sobre el mismo territorio, lo que dificulta la coordinación ante accidentes o el arreglo de la calzada.
El reclamo por el estado de la avenida
María Laura Frei, del bloque PRO Unión Republicana, acompañó la iniciativa pero advirtió: “Descentralizar sin plata no es autonomía, es sacarse un problema de encima”. La legisladora sostuvo que el Municipio recibirá “una avenida totalmente rota”, con pozos y falta de señalización, y que el aporte económico del convenio no alcanzará para una reparación integral.
Facundo López, presidente del bloque oficialista, rechazó esas críticas. Recordó que el acuerdo fue impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés, y que fue el propio jefe comunal quien pidió la transferencia al considerar que la Bustillo funciona como una calle urbana.
López confirmó que la Provincia hará un aporte económico para el mantenimiento, aunque reconoció: “Con bacheo y arreglos no alcanza”. En el futuro se necesitará una transformación integral de la traza para resolver los problemas de circulación que sufren a diario los vecinos.