La ayudaba con la limpieza y terminó detenida: qué encontró la policía en sus dos celulares
Le vaciaron la cuenta, le sacaron un préstamo a su nombre y la sospechosa es alguien de su círculo más íntimo. La investigación por la presunta estafa a una jubilada de 71 años en Posadas ya tiene una detenida, pero lo que apareció en el operativo es solo el principio: cómo operaba y qué rol jugaron los reconocimientos faciales.
Una mujer quedó detenida en Posadas en el marco de una investigación por una presunta estafa contra su propia tía, de 71 años, a quien le vaciaron el sueldo y le tramitaron un préstamo millonario sin que ella lo supiera.
El operativo se concretó el miércoles cerca de las 18.30, en la zona de las calles Cabo Primero Cuenca y Malvinas Argentinas, en el barrio Miguel Lanús. Allí actuaron efectivos de la Comisaría Décima de la Unidad Regional X.
El día que fue al banco y no encontró su plata
Todo salió a la luz cuando la damnificada se presentó en una entidad bancaria para retirar su sueldo mensual de $500.000. Para su sorpresa, la cuenta no tenía fondos disponibles.
Al consultar con el personal del banco, le explicaron que el dinero había sido derivado a una billetera virtual. A eso se sumaba otra novedad: figuraba acreditado a su nombre un préstamo de $1.350.000, una operación que la mujer aseguró no haber pedido ni autorizado en ningún momento.
La sobrina, el documento y los reconocimientos faciales
Según la denuncia, aproximadamente una semana antes la sobrina había pasado por su casa para hacer tareas de limpieza. En esa visita le habría solicitado sus datos personales y su documento de identidad, con la excusa de que necesitaba descargar la aplicación Mercado Pago.
De acuerdo con lo relatado por la víctima, durante los tres días posteriores la mujer le habría pedido que hiciera reconocimientos faciales desde un teléfono celular, argumentando que la aplicación no lograba identificar su rostro.
La damnificada sostuvo que no conocía las operaciones ni las billeteras virtuales que aparecían involucradas. Entre los movimientos que denunció figuran una transferencia de $133.000, otra de $500.000 y la correspondiente a su sueldo. Además, desde el banco le informaron sobre un segundo préstamo solicitado a su nombre que estaba en revisión y que habría quedado sin efecto.
El rastro digital y los dos teléfonos secuestrados
Con las averiguaciones y las pericias del área de Cibercrimen, los investigadores lograron identificar a la sospechosa y procedieron a su detención.
En el marco del procedimiento, los efectivos incautaron dos teléfonos celulares marca Redmi, que serán sometidos a examen para establecer si tienen vinculación con las maniobras que se investigan.
La mujer quedó a disposición de la Justicia, al igual que los dispositivos secuestrados. Las diligencias siguen en curso para determinar de qué manera se concretaron las transacciones, deslindar responsabilidades y tratar de recuperar el dinero denunciado.