La balacera del Mundial en barrio Humito: la Justicia tomó una decisión con los dos acusados
La balacera en barrio Humito dejó un muerto y dos heridos. La Justicia acaba de definir qué pasará con los dos acusados, pero hay un dato que todavía no cierra: las armas siguen sin aparecer.
La Justicia de Paraná prorrogó por 60 días la prisión preventiva de los dos acusados por la balacera ocurrida en barrio Humito después de la final del Mundial 2026, que terminó con la muerte de Sebastián Ibarra y otras dos personas heridas, entre ellas un adolescente de 13 años. La medida seguirá bajo la modalidad de arresto domiciliario.
El juez de Garantías Julián Vergara alcanzó con la decisión a Elías Nahuel Monzón Rojas y Laureano Dylan Agustín Sosa, quienes estaban detenidos desde el 21 y el 27 de julio, respectivamente. La extensión de la coerción se mantendrá mientras avanza la investigación.
Para Monzón Rojas se dispuso además el uso de una tobillera electrónica. Hasta que el dispositivo esté disponible, permanecerá alojado en la Unidad Penal Nº1 de Paraná. Ambos deberán cumplir reglas de conducta: si las incumplen, la domiciliaria podría revocarse.
Las audiencias y el aval de las partes
La situación de Sosa se trató el martes en una audiencia donde el fiscal Juan Manuel Pereyra y el defensor Javier Aiani acordaron extender la preventiva bajo arresto domiciliario. La de Monzón Rojas se desarrolló este miércoles, con el consentimiento de su abogado Miguel Cullen.
El fiscal sostuvo que la investigación avanzó y sumó nuevos elementos, pero todavía quedan pruebas pendientes. Mencionó entrevistas a nuevos testigos identificados a partir del análisis de cámaras de seguridad.
También resta el resultado del análisis químico sobre las prendas de Sebastián Ibarra, que podría determinar la distancia desde la cual se efectuó el disparo mortal. Una de las personas heridas declaró y señaló a Monzón Rojas como presunto autor de ese disparo.
Las armas que no aparecen
Para la Fiscalía siguen vigentes los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Un punto clave es que todavía no fueron localizadas las dos armas que presuntamente se usaron en la balacera, pese a los allanamientos.
Los investigadores sospechan que se emplearon una pistola calibre 9 milímetros y otra arma calibre .22. En el lugar, Criminalística recogió 14 vainas servidas, entre ellas 11 de calibre 9 milímetros, además de un proyectil deformado del mismo calibre y una vaina calibre .22.
En la audiencia también se recordó una declaración de Sosa, quien dijo que había sido agredido por familiares de la víctima. Según la Fiscalía, el imputado manifestó que Monzón Rojas tenía el arma 9 milímetros y él portaba una .22. Ese relato deberá contrastarse con el resto de las pruebas.
Cómo fue la balacera en barrio Humito
El episodio ocurrió el domingo 19 de julio, alrededor de las 20, después de la final del Mundial, en inmediaciones de las calles Estado de Palestina y Cura Gil Obligado, en barrio Humito.
Según la acusación fiscal, Sosa y Monzón Rojas efectuaban disparos al aire frente a una vivienda cuando un vecino les pidió que pararan porque había menores y otras personas en peligro. La hipótesis sostiene que Sebastián Ibarra se acercó después y que Monzón Rojas habría disparado contra su cabeza, causándole la muerte. Luego habría seguido disparando contra otras personas.
En medio de la balacera, Oscar Albornoz sufrió una fractura de tibia en la pierna izquierda por un disparo, y un adolescente de 13 años resultó herido en una pierna.
A Sosa la Fiscalía le atribuyó haber portado un arma calibre .22 y haber forcejeado con Héctor Rubén Peso, hermano de la víctima fatal. Según la acusación, cuando intentó dispararle habría terminado lesionándose en el abdomen.
Por ahora, Monzón Rojas está imputado por homicidio y dos tentativas de homicidio calificadas por el uso de arma de fuego, mientras que a Sosa se le atribuye una tentativa de homicidio. Las calificaciones y responsabilidades podrán modificarse según avance la investigación y las pruebas que restan producirse. (APF)