La CAB desembarca en Bariloche con una propuesta que incomoda a más de uno: las empresas de Río Negro no están en su radar. «Que vengan porque no las conocemos», pidieron. De qué se trata el encuentro que promete cambiar el mapa productivo de la región.
Bariloche será escenario de un encuentro poco habitual. El 11 de noviembre, el Sheraton Hotel recibirá a BioArgentina 2026, la jornada que por primera vez en trece ediciones se traslada a la Patagonia y que incluirá rondas de negocios para vincular empresas, emprendedores e investigadores.
La propuesta está organizada por la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB) y cuenta con el respaldo del Gobierno de Río Negro, que a través de la Agencia de Desarrollo Económico (ADER) convocó a firmas de toda la provincia a sumarse.
La participación es gratuita, pero exige inscripción previa.
Qué son las BioRondas y para qué sirven
El corazón de la tarde serán las BioRondas: encuentros individuales, uno a uno, de apenas 15 minutos cada uno. La mecánica es simple: al inscribirse, cada asistente completa un perfil con sus intereses y necesidades, y el sistema le sugiere coincidencias con otros participantes. Con esas coincidencias se arman las reuniones.
Graciela Ciccia, directora ejecutiva de la CAB, lo explicó en diálogo con LU19: «Sos proveedor de equipamiento, sos una empresa rionegrina que estás buscando un socio estratégico o que querés vincularte con otros actores, hacés una reunión de 15 minutos, uno a uno».
El objetivo, según la organización, es que las firmas de la región puedan conectarse con actores del ecosistema científico y productivo que normalmente se concentran en otros puntos del país.
El pedido directo a las empresas de Río Negro
Ciccia fue enfática al convocar a las compañías rionegrinas. «Que vengan las empresas de Río Negro porque no las conocemos», expresó, y remarcó la necesidad de ampliar los contactos entre las distintas regiones.
La biotecnología, sostuvo, ya no se limita a un rubro específico: atraviesa la salud humana y veterinaria, la producción agropecuaria, la energía, los alimentos y los reactivos de diagnóstico.
En ese contexto, las rondas pueden transformarse en el punto de encuentro entre empresas tradicionales y emprendimientos tecnológicos que necesitan socios para desarrollar, producir o comercializar sus innovaciones.
«Tratamos de que las empresas se vinculen con proyectos de investigación y desarrollo y con un nuevo actor que apareció hace unos diez años, que son las startups», señaló la directora ejecutiva.
Del laboratorio al mercado: por qué la sociedad es clave
Muchas de esas startups nacen en institutos de investigación y luego se asocian con emprendedores para convertir los resultados científicos en productos o servicios. Ese vínculo, explicó Ciccia, resulta indispensable porque el conocimiento generado en los laboratorios necesita otras capacidades para llegar al mercado.
«Para que vos tengas un producto industrial necesitás todas las capacidades que tiene un socio estratégico, desde el escalado, la llegada al mercado y la comercialización. Somos complementarios», afirmó.
La Patagonia y sus desarrollos
La elección de Bariloche como sede apunta a dar visibilidad a las capacidades científicas y tecnológicas de la región. Por la mañana se desarrollará el panel Patagonia Biotech, con experiencias y proyectos de innovación.
También dirán presente startups como Beeflow y NanoforBio, cuyos desarrollos tienen aplicaciones en la producción frutícola, una actividad central para el Alto Valle.
Ciccia consideró que en la Patagonia hay profesionales y conocimientos que pueden encontrar nuevas aplicaciones en el sector productivo. «En Bariloche hay mucha gente que estudia física, ciencia de datos, energía nuclear, satelitales y no se ven identificados con la biotecnología», observó.
Esas disciplinas, dijo, pueden complementarse y generar desarrollos con proyección internacional. «La biotecnología no tiene fronteras disciplinarias, no tiene fronteras industriales y tampoco tiene fronteras geográficas», remarcó.
Una jornada abierta también a estudiantes
Más allá de las rondas de negocios, BioArgentina 2026 ofrecerá un espacio para conocer experiencias de innovación y las posibilidades laborales que surgen del vínculo entre ciencia y empresas.
La actividad comenzará a las 8.30 y estará dirigida también a estudiantes de disciplinas diversas, desde ingeniería y tecnología de alimentos hasta física y ciencia de datos.
La intención, destacó Ciccia, es mostrar que la formación científica puede abrir caminos más allá de la investigación académica, tanto dentro de empresas ya existentes como mediante la creación de nuevos emprendimientos.
La inscripción es gratuita y está abierta a empresas, emprendedores, investigadores, profesionales y estudiantes interesados en participar.
