La bodega mendocina que acumula 160 años de historia entró en concurso preventivo
La bodega mendocina con más de 160 años de historia acumula deudas millonarias y cheques rechazados. La Justicia ya fijó las fechas clave, pero el futuro de la empresa sigue siendo una incógnita.
Una tradicional bodega de Maipú, vinculada a la histórica Viña Maipú, atraviesa una delicada situación financiera y logró que la Justicia le abra formalmente el concurso preventivo para intentar ordenar sus deudas y acordar con los acreedores. La presentación se hizo el 29 de mayo de 2026 y la apertura se dispuso el 8 de julio.
Según consta en el Boletín Oficial de Mendoza, el Tercer Juzgado de Procesos Concursales de la Primera Circunscripción Judicial dispuso la apertura del concurso, caratulado como "Concurso Pequeño", a cargo del juez Pablo González Masanés. La Justicia fijó un cronograma para que los acreedores reclamen el reconocimiento de sus créditos.
Fechas clave y el rol del síndico
El 23 de octubre de 2026 vence el plazo para la verificación de créditos, mientras que las impugnaciones podrán presentarse hasta el 6 de noviembre. El proceso estará en manos del síndico Pedro Eduardo Fernández, quien deberá elaborar los informes sobre la situación de la empresa y sus acreedores.
El expediente también contempla las presentaciones relacionadas con los trabajadores de la firma. La sindicatura debía emitir hasta el 26 de agosto los informes previstos por la Ley de Concursos y Quiebras respecto de los créditos laborales y otras cuestiones contempladas en los artículos 14 y 16 de la norma.
Una bodega con más de 160 años de historia
La situación judicial alcanza a una empresa vinculada a Viña Maipú, una histórica bodega mendocina cuyas raíces se remontan a 1862, por lo que su trayectoria se extiende por más de 160 años. El concurso se conoce en un momento complejo para la compañía.
De acuerdo con información publicada sobre el expediente, la empresa acumulaba deudas bancarias por alrededor de $384 millones con cinco entidades financieras y había registrado 21 cheques rechazados por más de $74 millones.
El ingreso al concurso preventivo no implica por sí mismo el cierre de la empresa. Se trata de un mecanismo judicial mediante el cual una firma con dificultades para afrontar sus obligaciones busca ordenar sus deudas y alcanzar un acuerdo con sus acreedores.
Ahora, el proceso deberá determinar con precisión cuánto adeuda la compañía, quiénes son sus acreedores y cuáles son los créditos que serán reconocidos por la Justicia. Ese camino será clave para definir el futuro financiero de esta bodega.