La bodega sanjuanina que no baja los brazos: en qué envase apuesta para sobrevivir a la caída del consumo
El consumo de vino se derrumba y muchas bodegas achican el paso. Esta sanjuanina hace lo contrario: suma un envase que casi nadie usa y prepara una bebida que promete revolucionar la previa.
En un mercado complicado para el vino, una bodega con más de 80 años de historia en San Juan redobla la apuesta: mantiene sus clásicos, suma envases poco habituales y prepara una novedad que ya genera expectativa.
La caída generalizada del consumo golpea al sector vitivinícola y obliga a las empresas a reinventarse. En ese contexto, Bodegas Hagmann, ubicada en Capital, eligió no replegarse y seguir apostando a un abanico de productos que va de los licorosos tradicionales a los varietales de alta gama.
La firma, una de las pocas grandes que sigue en manos de una familia sanjuanina, conserva la venta en damajuanas, la atención directa al público y la comercialización de Mistela, Oporto y Manzanilla, entre otros licorosos. Así lo contó el enólogo Leonardo Hermoso, con 20 años en la empresa, en el programa Al pan pan y al vino vino, que se emite por Tiempo Streaming.
Una historia que arrancó en 1947
La bodega fue fundada en 1947 por Diego y José Hagmann, padre y tío del actual titular, José Luis, junto al acompañamiento de sus padres. En sus inicios se llamó "Sucesión María G. de Hagmann" y con los años se transformó en Bodega Hagmann S.R.L.
Hoy José Luis y María Rosa Hagmann están al frente de la firma, que no solo sostiene la elaboración continua sino también las fuentes de trabajo en la bodega y en dos fincas.
Como homenaje a sus orígenes, la empresa creó la línea "Viceversa 1947", un vino dulce de baja graduación alcohólica pensado para nuevos paladares.
De la damajuana al bag in box
La diversidad de envases es una marca registrada de Hagmann. La damajuana retornable sigue siendo uno de sus pilares, con rigurosos procesos de revisión y lavado, e incluso elaboran en ese formato variedades tradicionales como la cepa Barbera.
A eso se suma una línea histórica de especiales integrada por Moscato, Jerez, Oporto, Marsala y Manzanilla, junto a la reconocida Mistela, con dos años de guarda en barrica y solera. El vino tipo Oporto es muy pedido por heladerías e industrias alimenticias locales.
El "caballito de batalla" comercial es Hagmann Varietal, con su Malbec a la cabeza, orientado a vinos livianos, frutados y fáciles de tomar. En el escalón superior se ubica Pasaje Oriental 345, la línea de alta gama que abarca Malbec, Bonarda, Sauvignon Blanc y Chardonnay.
Para el público joven desarrollaron Viceversa 1947, un dulce natural blanco de baja graduación (8° de alcohol y 72 g/l de azúcar) pensado para tomar bien fresco o con hielo.
También continúan con el clásico Tetra Brik, blanco y tinto, de gran demanda, y le dan un fuerte impulso al Bag in Box de 3 litros (equivalente a cuatro botellas) en variedades Malbec, Torrontés y Sauvignon Blanc, que garantiza la conservación del producto hasta por un año gracias a su válvula al vacío.
La empresa trabaja además en proyectos como varietales en envase brik y cócteles listos para tomar, bebidas a base de vinos que ya tienen gran demanda y que pronto saldrán al mercado.
Puertas abiertas y tradición familiar
Ubicada en la intersección de calle Gertrudis Funes y Necochea, en la Capital sanjuanina, la bodega mantiene la venta directa al público en sus instalaciones. También forma parte de la Ruta del Vino y recibe a diario visitantes espontáneos, contingentes y delegaciones escolares para visitas guiadas técnicas.
Con esa combinación de historia, innovación y atención personalizada, Hagmann busca abarcar un público amplio con distintos gustos, a menos de 5 kilómetros de la plaza 25 de Mayo.