El acuerdo que firma el gobernador alcanza a unas 250.000 familias neuquinas y les cambia el número que ven en la boleta de luz todos los meses. La cifra del recorte y las ciudades que quedan adentro del beneficio son el dato que todos esperan.
El gobernador Rolando Figueroa consiguió sentar en la misma mesa a intendentes y cooperativas eléctricas para ampliar la Tarifa Neuquina a las principales ciudades de la provincia. La medida alcanza a unas 250.000 familias y recorta un 30% el costo de la electricidad, un alivio que llega directo al bolsillo en un contexto de tarifas que no dan tregua.
El beneficio no surgió de la nada. Antes hubo que invertir en el EPEN, ordenar su funcionamiento y ajustar los recursos. Con esa base consolidada, el esquema ahora se replica en Neuquén capital, Plottier, Zapala y Cutral Co, con un compromiso compartido entre las partes para bajar el costo de un servicio esencial.
Quién pone qué en el acuerdo
El reparto de responsabilidades es parte del corazón del plan. La Provincia se comprometió a optimizar sus inversiones; los municipios deberán reducir las tasas que se cobran dentro del servicio; y las cooperativas, por su lado, trabajarán para mejorar su propia eficiencia. Nadie queda afuera del esfuerzo.
Según el planteo oficial, ese equilibrio es la muestra de que el consenso funciona cuando el objetivo es beneficiar a los vecinos, y que el liderazgo del gobernador fue clave para destrabar un acuerdo que involucra a actores con intereses distintos.
Los números que ya muestran resultados
Entre los usuarios residenciales del EPEN, la empresa estatal de energía, se registraron 38.000 solicitudes de inscripción y más de 34.000 fueron aprobadas. Esa cifra funciona como antecedente concreto de lo que puede pasar cuando el beneficio se extiende a las ciudades donde operan las cooperativas de luz, instituciones privadas que ahora también forman parte del esquema.
La ampliación no solo suma nuevos usuarios: apunta a que las ventajas del desarrollo de Vaca Muerta dejen de ser una promesa macroeconómica y se reflejen en la economía cotidiana de cada hogar.
De la promesa energética a la boleta
Durante años, el crecimiento energético de Neuquén se contó como una oportunidad enorme, pero lejana. La nueva etapa plantea un desafío distinto: que ese crecimiento se traduzca en mejores servicios y costos más bajos para quienes viven en la provincia.
La Tarifa Neuquina, según la lectura oficial, es una señal concreta de ese rumbo: cuando hay planificación, inversión, eficiencia y acuerdos, el desarrollo termina llegando hasta la boleta de luz de cada familia.