La bronca que une a jubilados, estatales y estudiantes ya tiene un pedido concreto
Jubilados, estatales, estudiantes y agrupaciones de izquierda se movilizaron en Paraná y dejaron un pedido que puede cambiar el pulso de la calle en las próximas semanas. Lo que reclamaron frente a la Casa de Gobierno, adentro.
Pasado el mediodía del sábado, una columna heterogénea se concentró en la Plaza 1º de Mayo y avanzó por las calles de Paraná hasta la Casa de Gobierno. La Marcha de la Bronca tuvo su réplica local con un reclamo que excede lo simbólico: los organizadores pidieron un paro general.
La movilización reunió a organizaciones sindicales, centros de estudiantes, agrupaciones juveniles de izquierda, jubilados y vecinos autoconvocados. Fue la versión entrerriana de una jornada que se repitió en todo el país bajo la misma consigna.
Durante el recorrido, los manifestantes apuntaron contra el programa económico nacional y también contra las gestiones provincial y municipal. El documento leído al pie de la Casa de Gobierno condensó las demandas y dejó una definición política: sin unidad de los reclamos sectoriales, advirtieron, no hay forma de torcer el rumbo.
Los reclamos que apuntan a Frigerio
En el plano provincial, la marcha cuestionó decisiones del gobernador Rogelio Frigerio. Señalaron los cambios en la obra social OSER, la reforma jubilatoria y la política salarial. También pusieron el foco en los despidos en fábricas locales, el vaciamiento educativo y ambiental, y el conflicto con choferes de colectivo y tarjeteros por la implementación del estacionamiento medido en Paraná.
El documento fue más allá y apuntó contra el municipio: sostuvo que la mesa de negociación salarial está vaciada y que los trabajadores comunales acumulan una pérdida del 44%. Mencionaron además la situación de los tarjeteros, con 130 fuentes de trabajo amenazadas, y el conflicto del transporte público, que derivó en un expediente judicial.
El eje nacional y el pedido de huelga
Frente a la Casa de Gobierno, las críticas se dirigieron al gobierno de Javier Milei. Entre los puntos del documento se exigió la anulación de la reforma laboral, el freno a las privatizaciones, un aumento inmediato de salarios y jubilaciones, la defensa de la universidad y la salud pública, y el no pago de la deuda al FMI.
El texto también apuntó contra las conducciones de las centrales sindicales. Sostuvo que la burocracia de la CGT negoció a espaldas de los trabajadores y entregó la pelea contra la reforma laboral. Por eso el reclamo central: un nuevo paro general como parte de un plan de lucha votado en asambleas y plenarios de delegados.
Jubiladas, ambiente y unidad de las luchas
Entre los testimonios, jubiladas plantearon que sus haberes no alcanzan para cubrir servicios esenciales como luz, gas y transporte. Activistas ambientales cuestionaron un fallo judicial vinculado a las fumigaciones en Colonia Ensayo y llamaron a sostener la unidad de las luchas.
La convocatoria incluyó a referentes sociales y vecinos autoconvocados. En el cierre, los organizadores remarcaron que la bronca no es una indignación aislada, sino una bronca compartida y organizada. La consigna que quedó flotando en la plaza fue una sola: unidad y victoria de todas las luchas.