La bronca que unió a Catamarca con Plaza de Mayo: el grito que apuntó a Milei y a Jalil
¿Qué llevó a cientos de catamarqueños a marchar con la misma consigna que se gritó en Plaza de Mayo? El documento que se leyó en la plaza principal de la capital dejó un mensaje que apuntó a dos gobiernos a la vez.
Cientos de catamarqueños se movilizaron este fin de semana en la capital provincial para sumarse a la Marcha de la Bronca, una protesta coordinada a nivel nacional que tuvo su epicentro en Plaza de Mayo y que en Catamarca apuntó contra las gestiones de Javier Milei y Raúl Jalil.
La convocatoria reunió a autoconvocados, movimientos sociales, gremios y partidos de izquierda, que marcharon hacia la plaza principal de la capital catamarqueña. Allí se leyó el documento que las organizaciones elaboraron y discutieron en los días previos, con las demandas que motorizaron la jornada.
Los reclamos principales giraron en torno al aumento de las tarifas de servicios públicos, la pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento y la situación crítica que atraviesan jubilados y docentes.
El eje político quedó resumido en la consigna "Fuera Milei, fuera Jalil", que unió los reclamos nacionales contra el ajuste con las reivindicaciones provinciales.
Entre los puntos destacados del documento apareció la solidaridad con la comunidad de Peñas Negras, que enfrenta la avanzada minera y la represión de la Policía provincial.
La movilización local formó parte de una medida coordinada en todo el país, con epicentro en Plaza de Mayo, donde participaron organizaciones sindicales, agrupaciones universitarias, organismos de derechos humanos y colectivos culturales.
La otra crisis que golpea a Catamarca
Mientras las columnas marchaban en la capital, en el oeste de la provincia las escuelas de Fiambalá atraviesan una situación crítica por la falta de presupuesto e insumos para garantizar la alimentación de los estudiantes.
La falta de recursos no solo pone en riesgo la continuidad de los comedores escolares, sino que impacta de manera directa en las comunidades más vulnerables, especialmente en las escuelas rurales, donde asisten niños y niñas de familias de bajos recursos.
El problema derivó en que algunas escuelas acumulen deudas de entre $2 y $5 millones con comercios locales por la compra de alimentos para los estudiantes. Ante ese escenario, la comunidad educativa reclama la intervención urgente del Ministerio de Educación de Catamarca.
"Nos vemos en la obligación de rogar su intervención para el pago de las deudas contraídas debido a la necesidad imperiosa de dar contención al alumnado", expresaron las familias autoconvocadas de la Escuela Provincial N° 224 en una carta que será enviada al Programa de Igualdad de Oportunidades (PIO), encargado del refuerzo nutricional y los comedores escolares de Catamarca.
Según Abaucán Multimedios, uno de los orígenes del inconveniente es que el gobierno catamarqueño calcula los recursos a enviar en base a precios de la capital provincial, sin contemplar los gastos de transporte y logística que existen en el oeste de la provincia, especialmente en localidades rurales. Además existen diferencias de precios que varían entre un 100% y un 150%.
A este complejo escenario se suma el cambio de esquema de varias instituciones que pasaron de jornada simple a completa, extendiendo el horario de permanencia de los alumnos de 08:00 a 16:00 horas. Desde las comunidades educativas denuncian que las partidas oficiales no se actualizaron acorde a las exigencias nutricionales de esta modalidad, lo que obliga a los directivos a hacer malabares o apelar al fiado en los comercios de la zona para poder asegurar el plato de comida diario.