La Caldera despide a Lucía Lozano, la maestra que "enseñó con el corazón"
La noticia de su muerte se conoció en plena Fiesta del Milagro y conmocionó a todos. La recordaban como una maestra que enseñaba con el corazón, pero además dejó una huella imborrable en un club salteño que la despidió con un mensaje desgarrador.
La comunidad educativa y deportiva de La Caldera llora la partida de Lucía Lozano, una docente muy querida que falleció en las últimas horas y cuya noticia se conoció durante la jornada central del Milagro salteño. La noticia generó una ola de mensajes de pesar en redes sociales y un profundo dolor en la localidad.
Lucía Lozano era una figura muy querida en La Caldera. Se desempeñaba como docente y era recordada por sus alumnos, familias y vecinos como una maestra que marcó sus vidas. La página La Caldera Informa publicó un mensaje de despedida en Facebook donde destacaron su calidad humana.
"Lucía no solo enseñó contenidos, enseñó con el corazón", expresaron desde ese espacio, y remarcaron que, a través de su paciencia, amor y dedicación, sembró valores, acompañamiento y esperanza en cada niño y familia que pasó por su camino.
Además de su vocación docente, Lucía era recordada como una madre ejemplar, por su amor incondicional y entrega, y como una vecina siempre dispuesta a ayudar, cercana y bondadosa con quienes la necesitaban.
El dolor también llegó al club
El fallecimiento conmocionó al Club Social y Deportivo La Caldera, institución que emitió un comunicado para despedirla y acompañar a los jugadores que integran la familia de Lucía. "Desde el Club Social y Deportivo La Caldera queremos acompañar con profundo pesar a toda la familia y seres queridos de Lucía en este difícil momento", manifestaron.
La entidad hizo llegar su abrazo a los familiares que forman parte de sus planteles y remarcó que toda la institución permanecerá cerca de ellos ante esta dolorosa e irreparable pérdida. "Como club, estamos junto a ustedes, acompañándolos y brindándoles toda nuestra fuerza y cariño. Que Dios le conceda el descanso eterno y les dé a sus familiares fortaleza para atravesar este momento", completó el comunicado.
Una huella imborrable
La partida de Lucía unió en el dolor a la comunidad educativa, a los vecinos y al deporte de La Caldera. Sus alumnos y allegados la recordaron como una mujer que ejerció la docencia desde el afecto y convirtió cada enseñanza en una oportunidad para acompañar.
En plena Fiesta del Milagro, los mensajes se transformaron también en oraciones por su descanso y por la fortaleza de sus familiares. Su legado permanecerá en cada niño al que enseñó y en una comunidad que hoy la despide con profundo cariño.