La calle Jujuy tiene carteles de 40 km/h, pero los vecinos ya no les creen: qué pasa en el acceso a Roca
Dicen que es una pista de automovilismo, pero no por las carreras: los carteles de 40 km/h están ahí y los radares también. El problema es lo que pasa cuando los conductores se dan cuenta de que no hay nadie controlándolos.
El acceso a General Roca por calle Jujuy volvió a quedar en el centro de la escena este lunes, cuando un camión sufrió un desperfecto mecánico y quedó varado sobre la calzada, a la altura del tramo que va entre Los Perales y la intersección con Alsina/Güemes.
El vehículo detenido obligó a desplegar un operativo policial para ordenar la circulación, que se mantuvo complicada durante un buen rato con una fila de autos que se extendía por varias cuadras. El tránsito recién volvió a fluir con normalidad después de la intervención de los uniformados.
Pero el episodio de este lunes no es un hecho aislado. Los vecinos y trabajadores de la zona vienen advirtiendo desde hace tiempo que esa arteria de doble mano se convirtió en una "pista de automovilismo", según describen, por la velocidad a la que circulan los vehículos.
La queja tiene un fundamento concreto: se trata de un tramo donde los autos superan con facilidad los 60 kilómetros por hora, muy por encima de lo permitido, y la escasez de reductores de velocidad no ayuda a frenarlos.
Carteles que prometen radares, pero que en la práctica no alcanzan
La calle cuenta con cartelería que anuncia la presencia de radares y fija la velocidad máxima en 40 kilómetros por hora. Sin embargo, la efectividad de esa señalización es limitada: los controles son móviles, no fijos.
Eso hace que muchos conductores reduzcan la marcha solo al principio del tramo o cuando detectan la presencia de personal municipal. Apenas comprueban que no hay inspectores operando los equipos, vuelven a acelerar.
La situación genera una preocupación particular por las características del entorno. A unos 300 metros de la señalización vial funciona la Escuela del Valle, un establecimiento de nivel primario y secundario con gran concurrencia diaria de chicos y adolescentes.
A eso se suma la cercanía con el cruce de la Ruta Nacional 22, un punto peligroso donde habitualmente se forman largas colas por el semáforo y por el intenso movimiento que genera un supermercado mayorista de la zona.
Entre el camión varado, los carteles que no se cumplen y la escuela a metros de la ruta, el acceso a Roca por calle Jujuy sigue siendo un dolor de cabeza para quienes lo transitan todos los días.