Vecinos del sur de Neuquén esperan desde hace meses una calle que los conecte con el río. La pavimentación de Saavedra ya tiene fecha y un dato clave sobre el desagüe que evitará que el agua les entre a las casas.
La ciudad de Neuquén avanza con una de las obras viales más esperadas del sector sur: la pavimentación y el sistema de desagües pluviales de la calle Saavedra, que ya entró en su tramo final y promete cambiar la forma de llegar a la ribera del río Limay. El proyecto abarca 15 cuadras de asfalto nuevo y una red hidráulica pensada para evitar anegamientos en los barrios linderos.
Según informó el municipio, los trabajos conectan el entramado urbano con el Paseo Costero y se ejecutan con una solución técnica integral de drenaje antes de colocar la carpeta asfáltica definitiva.
Los plazos que maneja el Ejecutivo
La secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, destacó el peso estratégico de la intervención para el mapa vial de la capital. “Es una obra muy importante porque esencialmente es una obra de conectividad”, afirmó la funcionaria, y completó: “en 15 días está lista”.
En la misma línea, el subsecretario de Planificación y Elaboración de Proyectos, Pablo Vega, precisó el estado actual del frente de trabajo: “Estamos trabajando ya en la nivelación y en la subbase para en los próximos 15 días pavimentar”.
Consultada por la inversión, Pasqualini subrayó que se financia con fondos municipales. “2.500 millones con presupuesto propio, con ese presupuesto de superávit que, recordemos, en el 2027 el impacto del superávit es el 50% de la obra pública. Y se llega con esta obra pública donde la ciudad lo necesita”, enfatizó.
Qué tramo de Saavedra se pavimenta
Las tareas cubren la totalidad del trayecto que va desde la arteria Río Senguer hasta la intersección con Anaya. El enlace desemboca de manera fluida en la Avenida Costanera y en el Paseo Costero del Limay.
“Va a quedar Saavedra completa desde Río Senguer hasta Anaya con un importante desagüe pluvial que conecta a todos los vecinos con el Paseo Costero”, indicó Vega.
La infraestructura hidráulica fue diseñada para canalizar el caudal de lluvia del sector y evitar inundaciones en las viviendas cercanas. Las áreas técnicas municipales de planeamiento hídrico supervisan la estructura.
“Los trabajos pluviales tienen toda la nivelación según la cota Recursos Hídricos, alcantarillas y un caño que desagota el pluvial que está en calle Anaya”, especificó el funcionario.
Desde el municipio remarcaron que la habilitación del tramo favorecerá el desarrollo turístico de la capital, al generar accesos asfaltados y seguros hacia los principales atractivos naturales del margen del Limay. Además, la obra optimizará el flujo vehicular diario y sumará seguridad para quienes circulan por la zona.
“Es una obra que conecta la ciudad, pero que además la conecta con el Paseo Costero. Esto que venimos desarrollando, esa ciudad turística y el acceso a los ríos, en este caso al río Limay”, afirmó Pasqualini.
El Chocón: 17 cuadras y un sistema pluvial complejo
En paralelo, la Municipalidad de Neuquén avanza con la pavimentación de la calle El Chocón, desde Paimún hasta la costanera. La intervención suma 17 cuadras, incluye un complejo sistema de desagües pluviales y demandará alrededor de 14 meses de ejecución, con habilitaciones parciales a medida que progresen los trabajos.
El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, explicó que la obra tiene un plazo contractual de 450 días e incluye un canal principal que recorrerá un tramo de la calle Los Álamos y seguirá por El Chocón hasta Piglia.
“Estamos desarrollando todo el sistema pluvial de Confluencia. También hay un desarrollo de pluviales en distintas calles de Confluencia Urbana y en todo lo que tiene que ver con Confluencia Rural, que va a permitir gestionar el agua superficial en todo ese barrio”, detalló el funcionario.
El proyecto contempla además un pozo de bombeo de gran envergadura en la intersección de Piglia con la costa del río Neuquén. “Vamos a conducir las aguas hasta ese punto y desde allí hay que sacarlas por impulsión porque está la defensa costera”, explicó Nicola.
El pavimento se completará hacia el final de la intervención, una vez terminados los trabajos subterráneos. La obra se complementa con la defensa costera sobre el río Neuquén, cuyo paseo ya fue habilitado hasta la calle Aguado, y con las intervenciones que comenzaron en Los Álamos y Copahue.
Las lluvias que complicaron el cronograma
Nicola reconoció que el clima jugó en contra durante buena parte del año. “Este año tuvimos seis semanas consecutivas de lluvias tenues, pero de larga duración, que hicieron que durante muchos días seguidos el suelo estuviera demasiado saturado. Algunas obras tuvimos que paralizarlas, pero buscamos alternativas para llevar adelante las tareas que sí se podían hacer”, indicó.
Para recuperar tiempos, el municipio incorporó equipos de trabajo y reforzó las cuadrillas. En el tramo comprendido entre Saturnino Torres y Tronador, las condiciones del terreno obligaron a rehacer el suelo tres veces antes de continuar.
“Estaba muy avanzado y venían lluvias que duraban varios días. Para poder continuar había que hacer el recambio de suelo”, precisó Nicola.