La Cámara Federal de Tucumán cambia de estructura: dos salas y un sexto vocal que aún no tiene fecha
La Cámara Federal de Tucumán ya tiene nueva ley: dos salas permanentes y un sexto vocal que, por ahora, solo existe en el papel. La letra chica que define cuándo llegará el nuevo juez y cómo se repartirán las causas...
El Poder Ejecutivo nacional promulgó y publicó en el Boletín Oficial la Ley 27.821, que reorganiza la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán en dos salas permanentes para atender las causas federales de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero. Con la promulgación, el tribunal tiene un plazo de noventa días para dictar su reglamento de funcionamiento y el régimen de subrogancias.
Uno de los puntos centrales es la creación de una sexta vocalía, condicionada a la disponibilidad de recursos. El artículo segundo de la norma establece: "Créase un (1) cargo de Juez de Cámara en la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, elevando su integración total a seis (6) miembros, imputándose el gasto correspondiente al presupuesto general del Poder Judicial de la Nación. El Magistrado que se designe para cubrir dicho cargo tomará posesión del mismo una vez acreditada la existencia del crédito presupuestario correspondiente".
El esquema de transición con los cinco jueces actuales
Mientras no se acrediten esas partidas y se sustancie el concurso de designación, la ley fijó un esquema operativo de transición con los cinco magistrados actuales: Fernando Poviña en la presidencia, Ricardo Sanjuán, Patricia Moltini, Marina Cossio y Mario Leal. Cada sala funcionará con dos miembros y ambas compartirán la presidencia común del quinto magistrado, quien actuará indistintamente en cualquiera de ellas únicamente cuando surja una discrepancia de criterios y resulte necesario dirimir una mayoría.
De dónde viene la reforma
El origen de esta reforma institucional se remonta a las iniciativas parlamentarias presentadas en el Senado por las representantes tucumanas Sandra Mendoza y Beatriz Ávila, a las que se sumó el catamarqueño Guillermo Andrada. Los proyectos señalaban que, desde la ampliación del tribunal a cinco integrantes en 1990 y el posterior traspaso de causas previsionales, la exigencia de reunir al menos tres votos coincidentes en cada expediente prolongaba los tiempos de resolución frente al incremento sostenido de la litigiosidad.
Qué cambia para los justiciables
El principal beneficio de la nueva estructura consiste en descongestionar el trámite procesal y acortar los plazos para los justiciables en materias previsional, penal, civil y tributaria. Al adoptar la división en salas —un modelo que ya rige en las cámaras federales de Salta, Córdoba, Mendoza, Rosario y La Plata—, el tribunal busca descentralizar el estudio de las causas y evitar dilaciones derivadas de la intervención obligada del cuerpo en pleno.