La cámara que cambió el futuro de los proveedores mineros en San Juan
La cámara que agrupa a los proveedores mineros de San Juan nació para pelear por un lugar frente a las grandes operadoras. Ahora, con casi 400 empresas y proyectos gigantes en el horizonte, define cómo sigue su pelea. ¿Qué exige la próxima etapa?
CAPRIMSA nació en 2017 para dar voz a los proveedores mineros que no se sentían representados frente a las grandes operadoras. Hoy nuclea a casi 400 empresas y se prepara para los proyectos de gran escala que vienen.
La Cámara de Proveedores Mineros de San Juan (CAPRIMSA) surgió como respuesta a una necesidad concreta de pequeñas, medianas y grandes empresas vinculadas a la actividad minera: contar con una herramienta propia que las representara ante las grandes operadoras y contratistas.
"Si la minería se desarrolla en San Juan, el empresario sanjuanino y nacional tiene que tener la posibilidad real de participar", marcó Fernando Godoy, dirigente de la entidad, como premisa fundacional.
Los cinco ejes que marcaron el rumbo
Desde sus inicios, la Cámara estructuró sus objetivos en cinco pilares: defender al proveedor minero local garantizando su acceso a oportunidades reales; generar empleo genuino y dinamismo económico en las comunidades; representar al sector como interlocutor válido; fomentar el asociativismo para articular capacidades de empresas de distintas escalas; e impulsar el "compre local" como motor para retener el valor generado en San Juan.
Con el tiempo, CAPRIMSA pasó de ser un ámbito de reclamo a convertirse en una red empresarial generadora de oportunidades. Hoy agrupa a casi 400 empresas de rubros diversos como construcción, logística, perforación, metalmecánica, salud y tecnología, entre otros.
Proyección nacional e internacional
El crecimiento de la Cámara trajo hitos clave: su proyección nacional e internacional, la participación activa en la creación de CaFeProMi (Cámara Federal de Proveedores Mineros), la integración de la mesa nacional de CAME y la creación de lazos con actores de Chile.
Godoy subrayó que el asociativismo no busca eliminar la competencia entre socios. La visión central consiste en brindar una plataforma colectiva para defender temas estratégicos comunes, como el Compre sanjuanino y el empleo local, la transparencia en licitaciones, el acceso a financiamiento y la capacitación e infraestructura. Las empresas conservan su independencia, estrategias y clientes, pero colaboran institucionalmente para potenciar al sector en su conjunto.
El desafío de la gran minería
Frente a proyectos de gran escala como Vicuña, Los Azules y El Pachón, el rol de CAPRIMSA evoluciona hacia una plataforma que destaca la cadena de valor. La próxima etapa exige profesionalización y certificaciones en estándares internacionales, financiamiento y asociativismo (UTE y consorcios), innovación tecnológica y articulación académica mediante convenios con la UNSJ.
"CAPRIMSA nació porque había empresas sanjuaninas que necesitaban ser escuchadas. Creció porque entendieron que juntas tenían más fuerza. Hoy nuestro desafío es demostrar que San Juan tiene recursos, profesionales y proveedores capaces de acompañar la minería que viene", sostuvo Godoy.