La caminata que enseña a salvar vidas: la prueba de los brazos que todos deberían conocer
La segunda caminata por el ACV en San Juan ya tiene fecha y lugar, pero lo que realmente importa es lo que se enseñará ese día: un ejercicio simple que puede ayudar a reconocer un accidente cerebrovascular a tiempo. ¿Sabés cómo hacerlo?
San Juan se prepara para una nueva edición de la caminata “San Juan Libre de ACV”, una iniciativa que busca concientizar sobre el accidente cerebrovascular y enseñar a reconocer los síntomas a tiempo. El evento, organizado por Neurología San Juan junto al Hospital Rawson, Rehabilitar San Juan y Clínica El Castaño, se realizará el miércoles 4 de noviembre a las 17 en la Estación San Martín.
Bajo el lema “La prevención también se camina”, la convocatoria está abierta a familias, amigos y vecinos. El objetivo es promover hábitos saludables y acercar herramientas de prevención sobre una de las principales causas de discapacidad y mortalidad.
Una especialista explica las señales de alerta
En la previa del evento, la neuróloga Mariana Riveros habló en el programa Amanecidos, de AM Mil20, y detalló cómo se produce esta afección, cuáles son los factores de riesgo y por qué es crucial identificar los síntomas a tiempo. Riveros remarcó que la atención médica de emergencia debe solicitarse de inmediato, incluso si los síntomas desaparecen después de unos minutos.
La médica señaló que ejercicios simples pueden ayudar a detectar un posible ACV: pedirle a la persona que levante ambos brazos, sonría y pronuncie una frase. La aparición repentina de dificultades para hablar, alteraciones en la sonrisa, debilidad en un brazo o problemas para mover una parte del cuerpo puede ser una señal de alarma. Según explicó, reconocer esas manifestaciones sin demora es clave para el tratamiento y la evolución del paciente.
Tipos de ACV y su riesgo
Durante la entrevista, Riveros indicó que el ACV ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro o cuando se rompe un vaso sanguíneo y se produce una hemorragia. Distinguió dos tipos principales: el isquémico, que se produce por la obstrucción de una arteria, y el hemorrágico, que se origina por la rotura de un vaso sanguíneo. Señaló además que el isquémico es el más frecuente y que la forma hemorrágica presenta un riesgo elevado de mortalidad.
Control de los factores de riesgo
Riveros sostuvo que muchos accidentes cerebrovasculares pueden prevenirse mediante el control de factores de riesgo como la hipertensión arterial, la diabetes, el sobrepeso, el colesterol elevado y determinadas arritmias cardíacas. Recomendó realizar controles médicos periódicos y contar con un médico clínico de cabecera que conozca los antecedentes de cada paciente.
También advirtió que la hipertensión puede pasar inadvertida durante años, por lo que medir la presión arterial y cumplir con los estudios indicados resulta central para detectar problemas de salud a tiempo.
La convocatoria permanece abierta a toda la comunidad. Los organizadores invitan a asistir con familiares y amigos, con ropa cómoda, en una jornada que combinará actividad física e información sanitaria para reforzar la prevención del ACV.