La campaña del IPEM 93 que convierte una extracción de sangre en esperanza para pacientes con trasplante
La jornada del IPEM 93 parecía una colecta de sangre más, hasta que los participantes se enteraron de que su extracción podía inscribirlos en el registro que buscan los pacientes que esperan un trasplante de médula. Qué se hace con esa muestra y por qué cada donante cuenta.
La comunidad educativa del IPEM N.º 93 “República del Perú”, de Marcos Juárez, puso en marcha una colecta de sangre con un objetivo que va más allá de lo habitual: que cada persona que participe quede incorporada al Registro de Donantes de Médula Ósea.
La iniciativa solidaria se desarrolla en el establecimiento educativo y apunta a concientizar sobre la donación de médula, un gesto que puede cambiarle la vida a quienes padecen enfermedades que solo se tratan con un trasplante.
Una extracción, dos destinos posibles
Lo que a simple vista parece una jornada de donación de sangre común tiene una segunda instancia clave: los participantes pueden sumarse al registro que reúne a potenciales donantes de médula ósea en todo el país.
Ese listado es la herramienta que permite cruzar datos y encontrar compatibilidades entre donantes y pacientes. Sin donantes inscriptos, esa búsqueda se vuelve cuesta arriba.
Por qué cada donante suma
Las enfermedades que requieren un trasplante de médula ósea necesitan de una persona compatible para poder avanzar con el tratamiento. La compatibilidad no siempre aparece entre familiares, y ahí es donde el registro se vuelve vital.
Desde la comunidad educativa remarcaron que cada nueva inscripción representa una oportunidad concreta para alguien que está esperando. No se trata de un número más: detrás de cada donante hay un paciente que puede acceder a una segunda chance.
La campaña del IPEM 93 se suma así a otras acciones solidarias que buscan ampliar la base de donantes y derribar mitos en torno a la donación de médula.
Foto y datos: gentileza Carina Sciangula.