La candidata del Pro recorre La Pampa y escucha un mismo reclamo en cada pueblo
En cada pueblo que visita le repiten la misma queja: las normas llegan sin consulta y las decisiones se toman lejos del territorio. Qué propone la precandidata del Pro para cambiar esa lógica.
Marita Mac Allister, precandidata a gobernadora por el Pro, viene recorriendo la provincia pueblo por pueblo y, según su equipo, en cada parada aparece la misma queja: el sector privado no tiene voz a la hora de definir las políticas públicas. "Vamos por un plan de gobierno construido en mesas integradoras con el sector privado", sostuvo la dirigente.
En las últimas semanas estuvo en General Pico, Toay, General Acha, 25 de Mayo, Victorica, Bernasconi, General San Martín, Quemú Quemú, Catriló y Cuchillo Co. En cada localidad se reunió con referentes de distintos rubros para conocer de primera mano qué problemas frenan el desarrollo de cada comunidad.
"Quienes generan trabajo en La Pampa saben mejor que nadie qué necesitan para crecer. El Estado tiene que dejar de decidir por ellos y empezar a decidir con ellos", afirmó Mac Allister en un comunicado difundido por su área de comunicación.
Con quiénes se sentó a hablar
Según relató, en cada visita se encuentra con productores agropecuarios, industriales, consejos y colegios de profesionales, dueños de pymes, emprendedores y vecinos que expresan su preocupación por el "abandono" del Estado en el interior pampeano.
De esas charlas, destacó, surge un denominador común. En el campo, en la industria y en los consejos profesionales el planteo se repite: las políticas públicas se diseñan y se aprueban sin participación del sector privado.
"Normas que llegan sin consulta, programas que no contemplan la realidad de quien produce y decisiones que se toman lejos del territorio", resumió la precandidata.
Qué propone: las mesas integradoras
A partir de ese diagnóstico, Mac Allister está armando un plan de gobierno con una idea central: las mesas integradoras. Se trata de espacios permanentes de trabajo donde el Estado, el sector productivo, las instituciones y los representantes de las distintas localidades de la provincia definan juntos las prioridades, diseñen las políticas y les hagan seguimiento.
La propuesta apunta a temas concretos: infraestructura y caminos para el agro, acceso al financiamiento y menos trabas para las pymes, condiciones para atraer inversión industrial, herramientas para emprendedores y una política de seguridad pensada desde las necesidades de cada localidad.
El objetivo, según el equipo estratégico que la acompaña en la recorrida, es llegar a una propuesta que no nazca de un escritorio en Santa Rosa, sino del territorio.
"Un plan integrador para una provincia nueva: más abierta al diálogo, más cercana a quienes generan empleo y con un Estado que escuche antes de decidir", cerraron desde su entorno.