La capilla de Villa Chicligasta escondía bajo el púlpito un testimonio de su historia
La puesta en valor de la capilla de Villa Chicligasta avanza con la recuperación de techos y solados, pero los arqueólogos encontraron algo bajo el púlpito que obligó a delimitar un sector especial. El ministro Nazur explicó por qué esta obra importa a toda la comunidad.
La Capilla Nuestra Señora de la Candelaria, en Villa Chicligasta (departamento Simoca), está siendo sometida a un proceso de restauración y puesta en valor que ya muestra resultados. Los trabajos, a cargo del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, buscan preservar el valor arquitectónico e histórico del templo y recuperar sus espacios con técnicas acordes a su condición patrimonial.
La ejecución está en manos de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU), que conduce la ingeniera Beatriz Monasterio. La decisión política es del gobernador Osvaldo Jaldo, y el ministro Marcelo Nazur supervisa el avance de una obra que combina restauración edilicia con investigación histórica.
Techos, solados y un detalle bajo el púlpito
En el sector de la cubierta, los operarios recuperan el techo de tejas de la nave principal. Se colocan nuevas capas de protección y se reutilizan prioritariamente las tejas históricas en el área de mayor visibilidad. Al mismo tiempo, se renuevan los solados de las galerías norte y sur y del atrio cubierto, unificando criterios constructivos y estéticos.
Pero la intervención no es solo material. Los estudios arqueológicos y las tareas de conservación permitieron identificar distintas etapas de ocupación y construcción del templo. Como parte de esos trabajos, se delimitó un sector debajo del púlpito para dejar expuestos elementos que dan testimonio de la historia del edificio.
En paralelo, se realizan estudios y especificaciones técnicas para definir el proyecto de reconstrucción de la torre campanario, con especial atención a su integración estructural y a la protección frente a la humedad.
La mirada del ministro
El ministro Marcelo Nazur destacó la importancia de la obra: “Recuperar una capilla como esta es preservar una parte de la historia y la identidad de nuestra comunidad. Trabajamos para conservar este patrimonio, respetando sus características originales y garantizando que las próximas generaciones también puedan conocerlo y valorarlo”.
Con esta intervención, el Ministerio de Obras continúa impulsando la recuperación de edificios históricos en la provincia, combinando soluciones técnicas con la conservación de los elementos originales y poniendo en valor espacios que forman parte de la identidad cultural de los tucumanos.

