La capilla neuquina donde el paisaje se convierte en oración: ¿qué esconde este templo único?
¿Un templo donde los vitrales se inspiran en El Señor de los Anillos? La Capilla María Auxiliadora del Paimún, la primera de Gendarmería Nacional, esconde secretos que van más allá de la fe. Descubrí qué hace único a este rincón del Parque Nacional Lanín.
En el corazón del Parque Nacional Lanín, a orillas del lago Paimún y con el volcán Lanín como telón de fondo, se levanta un templo que desafía la idea tradicional de un espacio sagrado. La Capilla María Auxiliadora del Paimún no solo invita a la fe, sino que integra la naturaleza en cada rincón, convirtiendo el paisaje en parte esencial de la experiencia espiritual.
Este lugar, además, tiene un título que lo hace único: es la primera Capilla de Gendarmería Nacional del país. Y forma parte del Camino de la Fe Neuquino, una ruta que recorre el patrimonio religioso de la provincia.
¿Qué hace especial a esta capilla?
A unos 60 kilómetros de Junín de los Andes, el templo se presenta como una prolongación del entorno. Sus grandes ventanales reemplazan los muros tradicionales, permitiendo que el lago, la montaña y los cambios de luz ingresen al espacio de oración. Desde el interior, el Lanín adquiere una presencia imponente, y en días despejados, la cumbre nevada se convierte en un espectáculo que transforma la visita en un momento de contemplación.
La madera es la protagonista indiscutible del interior. Columnas de raulí, mobiliario y un altar tallado en una sola pieza de ciprés patagónico crean una atmósfera cálida y serena. Pero lo que más sorprende son los detalles: la puerta de ingreso, tallada en madera maciza, tiene una pequeña escotilla que obliga a inclinarse para entrar, un gesto simbólico que remite al templo de Belén y propone “hacerse pequeño” ante lo sagrado.
En su interior, bajorrelieves narran la historia de la evangelización en la región, desde la época jesuita hasta la actualidad. Y un detalle que pocos esperan: algunos de sus vitrales están inspirados en El Señor de los Anillos, fusionando tradición, cultura y fantasía en un mismo espacio.
Un destino que requiere preparación
Llegar hasta la capilla no es sencillo. Se accede por la Ruta Provincial 61, en su mayoría de ripio, por lo que es fundamental consultar el estado del camino y las condiciones climáticas antes de viajar. En la Patagonia, el tiempo puede cambiar rápidamente, y las nevadas o lluvias pueden complicar el recorrido.
La zona es natural y aislada, con infraestructura turística limitada. Por eso, es recomendable llevar provisiones y abrigo. Para quienes buscan desconexión, esta lejanía es uno de sus mayores atractivos.
¿Qué más se puede hacer en la zona?
El lago Paimún ofrece playas de arena volcánica oscura, ideales para descansar, y la Cascada El Saltillo, accesible mediante una caminata corta por el bosque nativo. Los senderos que bordean la angostura entre los lagos Paimún y Huechulafquen son perfectos para el trekking, y los campamentos agrestes permiten disfrutar de la pesca con mosca bajo normativa de Parques Nacionales.
En Junín de los Andes, no te pierdas el Parque Temático Vía Christi, una obra monumental al aire libre que fusiona arte moderno y cosmovisión mapuche. También puedes caminar por la costanera del Río Chimehuín, considerado la cuna mundial de la pesca con mosca, o visitar la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves y los museos locales. Para los más aventureros, el ascenso al volcán Lanín es una opción, siempre con guías habilitados.
La Capilla María Auxiliadora del Paimún es mucho más que un edificio religioso: es un punto de encuentro entre la fe, la historia y la naturaleza. Un lugar que invita a detenerse, mirar y escuchar, donde la espiritualidad continúa más allá de sus paredes, en el lago, en el bosque y en el silencio de la montaña.