La Capital en alerta: el intenso operativo municipal para contener la furia del río Dulce
Las lluvias intensas desataron una carrera contra el tiempo en la Capital. ¿Qué medidas extremas tuvo que tomar el municipio para frenar el avance del agua y proteger a los barrios más afectados? Todos los detalles del megaoperativo.
Las fuertes lluvias pusieron en jaque a la ciudad y obligaron a desplegar un dispositivo de emergencia de grandes proporciones. El Comité de Emergencia de la Municipalidad de la Capital trabaja a contrarreloj para mitigar los efectos de las precipitaciones que afectaron varios puntos clave, con el río Dulce como principal foco de atención.
Una de las intervenciones más críticas se concentró en el desagüe pluvial del barrio La Católica, que desemboca directamente en el cauce del río Dulce. El incremento del nivel del agua había alterado una defensa existente, generando un riesgo inminente de desborde e inundación.
¿Cómo enfrentaron la emergencia?
Para controlar la situación, los equipos municipales aportaron material de relleno de urgencia para construir una nueva defensa y reforzar la zona comprometida. Paralelamente, iniciaron un trabajo de extracción masiva de agua utilizando dos potentes bombas arroceras.
El operativo no se limitó a un solo punto. De forma simultánea, se desplegaron 14 camiones cisternas equipados con bombas para succionar el agua acumulada tanto en el desagüe pluvial como en la calle, intentando restablecer la normalidad en la circulación y evitar que el agua estancada cause más daños.
Otro foco de acción se ubicó en la intersección de las calles Luis Lescano y Alsina. Allí, los operarios construyeron una defensa preventiva y colocaron otra bomba arrocera con un objetivo claro: desagotar el caudal del desagüe de la cuenca del centro, que recibe agua de una amplia zona de la ciudad.
Trabajos en toda la ciudad
Mientras la maquinaria pesada y las bombas trabajaban en los sistemas de drenaje, otros equipos del municipio se dedicaron a limpiar la vía pública de los efectos del temporal. El personal recorrió los barrios Ejército Argentino, Parque y el Centro para retirar árboles y ramas de gran tamaño que se habían caído debido a la fuerza del viento y la saturación de agua en el suelo.
Este operativo integral demuestra la magnitud de la respuesta municipal ante eventos climáticos extremos. La coordinación de recursos, desde camiones cisternas y bombas hasta cuadrillas de limpieza, busca reducir el impacto en los vecinos y proteger la infraestructura urbana de la fuerza del agua.