La carrera por la arena de Vaca Muerta: hidrovía, tren o una ruta exclusiva, ¿cuál ganará?
Tres proyectos compiten para transportar la arena que necesita Vaca Muerta. ¿Cuál de ellos se impondrá? Conocé los detalles de cada propuesta.
Vaca Muerta no solo es el epicentro de inversiones récord en petróleo y gas. También enfrenta un desafío logístico gigante: transportar la enorme cantidad de arena que requiere la fractura hidráulica. En las últimas semanas, tres propuestas volvieron a encender el debate sobre cuál es la mejor opción para abastecer a los yacimientos.
¿Por qué la arena es clave?
Este insumo es indispensable para el desarrollo de los pozos no convencionales. Sin arena, no hay fractura. Por eso, la logística se convirtió en un tema estratégico para el crecimiento de la formación. Hoy, tres proyectos compiten por el protagonismo: el transporte fluvial, la recuperación del tren de cargas y la construcción de una ruta exclusiva para la industria petrolera.
La ruta fluvial: ¿posible o utópica?
La primera alternativa tomó impulso luego de que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, impulsara públicamente la idea de usar la hidrovía del Paraná para trasladar arena desde Entre Ríos. El plan prevé que el material llegue por vía fluvial hasta la costa de Río Negro y desde allí continúe por los ríos Negro y Limay hacia Neuquén.
Sin embargo, la iniciativa tiene varios interrogantes. El principal: la conexión entre la hidrovía y el río Negro. Actualmente no existe una desembocadura apta para la navegación en ese sector. Además, el puerto de San Antonio Este está a más de 200 kilómetros del punto donde comenzaría el recorrido fluvial.
Otro aspecto bajo análisis es la navegabilidad de los ríos. La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) realizó un estudio preliminar que concluyó que sería posible llegar hasta Senillosa, pero para lograrlo se necesitarían importantes trabajos de dragado y acondicionamiento de los cauces.
El tren: ¿vuelve o no vuelve?
La segunda propuesta apunta al regreso del ferrocarril como medio de transporte. El proyecto se discute desde hace años y ya permitió construir una playa de maniobras en Añelo, aunque las vías nunca llegaron hasta esa localidad.
El principal obstáculo aparece en el recorrido previsto. Para mejorar la rentabilidad del sistema, sería necesario usar las vías existentes que atraviesan distintas localidades del Alto Valle rumbo a Bahía Blanca. Esa posibilidad despertó el rechazo de varios municipios rionegrinos, cuyos intendentes advirtieron sobre el impacto del paso permanente de trenes cargados con arena en la vida cotidiana de las ciudades.
Frente a esas objeciones, surgió la idea de construir una traza ferroviaria que rodee el Alto Valle. Pero esa opción implicaría una inversión mucho mayor y elevaría el costo total de la obra.
La ruta de la meseta: el modelo Permian
La tercera propuesta es impulsada en conjunto por los gobiernos de Neuquén y Río Negro. El proyecto contempla construir una ruta de circunvalación sobre la meseta rionegrina, que conecte directamente con el corredor vial de Añelo y funcione exclusivamente para el tránsito vinculado a la actividad petrolera. Es un esquema similar al que se utiliza en la cuenca de Permian, en Estados Unidos.
El factor camionero
Más allá de las diferencias técnicas, hay otro aspecto que explica el debate: cada alternativa implica un modelo logístico diferente y, en consecuencia, involucra a distintos sectores del transporte. Actualmente, el traslado de arena depende casi por completo del transporte por camión, una actividad que representa un volumen muy importante de trabajo para el sindicato de Camioneros.