La carta que dejó el acusado del femicidio de Barreal: el detalle que no cierra
La Fiscalía reconstruyó el femicidio de Camila Vecchiarello en Barreal: dos cuchillos, una carta sin manchas y un mensaje a una expareja. El detalle que expuso en la audiencia dejó mudos a todos.
La Fiscalía reconstruyó este miércoles en Tribunales cómo habría sido el ataque que terminó con la vida de Camila Vecchiarello en Barreal y qué hizo después su marido, Carlos Gonzalo Riveros, señalado como el principal acusado del femicidio.
Según la cronología presentada por el Ministerio Público Fiscal, la pareja volvió a la vivienda que compartía cerca de la medianoche del domingo. Cerca de la 1 de la madrugada, de acuerdo con la acusación, Riveros empezó a agredir a Camila y tomó un cuchillo de cocina con el que la atacó.
El ataque habría seguido con otra arma blanca. Siempre según la reconstrucción fiscal, el acusado buscó un segundo cuchillo, de hoja más gruesa aunque más corta, y volvió a apuñalar a la joven. Una de las heridas habría sido provocada en el cuello, en la zona de la yugular.
Qué hizo después del ataque
Tras la agresión, Riveros habría arrastrado el cuerpo de Camila hasta la habitación y lo habría tapado con una sábana. En ese momento, de acuerdo con la Fiscalía, empezó a escribir una carta de despedida.
Uno de los puntos que más llamó la atención de los investigadores fue el estado de esa carta: según lo expuesto en la audiencia, estaba escrita de manera prolija y no tenía manchas de sangre, pese a que la escena del crimen presentaba una importante cantidad de sangre.
Después, siempre según la acusación, Riveros habría intentado limpiar el lugar y lavar la ropa que usó durante el hecho. Los investigadores encontraron el lavarropas con prendas completamente manchadas de sangre.
La reconstrucción fiscal sostiene que, más tarde, el hombre tomó un cable y lo colocó en una de las vigas del techo, aparentemente con la intención de quitarse la vida.
El mensaje a su ex y el hallazgo de la escena
En medio de esa situación, Riveros habría enviado un mensaje a una expareja que vive en Salta. La mujer, al recibirlo, se comunicó con un amigo del acusado que estaba en Barreal.
Fue ese hombre quien llegó hasta la vivienda y encontró la escena. Según la Fiscalía, Camila yacía sin vida en el suelo mientras que Riveros estaba desvanecido. El amigo llamó a las autoridades, que lograron que el acusado recuperara la conciencia.
Durante la misma audiencia se confirmó que Camila estaba embarazada al momento de su muerte. El dato surgió cuando la Fiscalía dio a conocer los resultados de los estudios realizados sobre el cuerpo de la joven. No se brindaron precisiones sobre el tiempo de gestación ni sobre si Riveros conocía del embarazo.
Entre los análisis mencionados en la audiencia también se informó que los estudios de alcoholemia y estupefacientes practicados a Camila dieron resultado negativo.
Un matrimonio reciente
Camila y Riveros se habían casado el pasado 6 de julio en Barreal, apenas unas semanas antes del crimen. Según se explicó en la audiencia, este tipo de matrimonios es una práctica que suelen realizar algunas parejas vinculadas a Gendarmería para pedir que ambos sean destinados a la misma jurisdicción.
Ahora la Justicia deberá avanzar sobre la reconstrucción del crimen y las pruebas reunidas por la Fiscalía para determinar la responsabilidad de Riveros, mientras continúa la investigación por el femicidio de la joven aspirante a gendarme.