La casa donde creció Palito Ortega sigue intacta: sus hijas viajaron a verla y la reacción fue inesperada
¿Qué encontraron Julieta y Rosario Ortega al volver a la casa de su infancia en Tucumán?
Julieta y Rosario Ortega volvieron a Tucumán y recorrieron los lugares donde su padre, Palito Ortega, pasó su infancia. La visita se dio en el marco de la gira Muchacho que vas cantando, el espectáculo con el que el músico repasa sus grandes éxitos. Las hermanas aprovecharon su paso por la provincia para conocer la humilde vivienda en la que el artista creció junto a su familia.
El viaje quedó registrado en un álbum de fotografías que Julieta bautizó como “Tucu book”. Las imágenes, publicadas en redes sociales, muestran a las hermanas frente a la casa, caminando por los andenes de la estación ferroviaria y disfrutando de distintos paisajes de la zona, entre ellos la Quebrada de Lules.
La casa que los vio crecer
Uno de los momentos más especiales ocurrió cuando llegaron hasta la vivienda, que hoy pertenece a vecinos del lugar. Los dueños decidieron conservarla cerrada y prácticamente sin modificaciones. Las hermanas se sentaron en el umbral para tomarse una foto y también compartieron una antigua imagen de su padre posando en el mismo sitio.
Julieta ya había contado la emoción que sintió al conocer la casa durante una entrevista con Mirtha Legrand. “Se me aflojaron las piernas. No sé si había vuelto a visitarla. Aparte, está intacta la casa. La compraron unas personas que viven al lado, pero la mantienen cerrada. Fue impresionante”, recordó la actriz.
Además, explicó que la vivienda no pertenecía originalmente a su familia, sino que formaba parte de las propiedades entregadas por el Ingenio Lules a sus trabajadores. “Mi papá trabajaba en el Ingenio Lules y a cada empleado le daban una casa. Esa es la que les tocó a ellos”, contó.
Un recorrido por la historia familiar
La visita también incluyó una parada en la antigua estación de trenes de Lules, otro de los espacios que conserva gran parte de su aspecto original. Allí, Julieta y Rosario caminaron por los andenes y se fotografiaron en distintos sectores del edificio.
Las hermanas también recorrieron la Quebrada de Lules, probaron productos de la gastronomía regional y compartieron un encuentro con vecinos de la zona. Entre las postales difundidas apareció una caja de frutillas, uno de los productos característicos de la localidad.
De esta manera, Julieta y Rosario Ortega reconstruyeron parte de la historia de su padre y mostraron los lugares de Tucumán que acompañaron los primeros años de quien luego se convertiría en una de las figuras más importantes de la música popular argentina.