La Casa Rosada en la cuerda floja: el caso que tensa a Milei y revive una guerra interna
La investigación por el viaje a Punta del Este no es solo un problema para Adorni: destapa una guerra silenciosa en la Rosada y pone en riesgo futuros políticos. ¿Qué documentación clave espera la Justicia y por qué podría cambiar todo?
Una investigación judicial por un viaje privado a Punta del Este pone en jaque al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y desnuda las profundas grietas en el corazón del Gobierno de Javier Milei. Lo que comenzó como un “despelote” confesado por un alto funcionario ahora amenaza con convertirse en una profecía autocumplida de crisis. Mientras la Justicia avanza, las tensiones entre el círculo de Karina Milei y el asesor Santiago Caputo resurgen con una fuerza inusitada.
El fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo esperan para la próxima semana documentación clave solicitada a la ANAC, Aduana, el banco Santander, la UIF y ARCA. La mayoría de estos organismos reportan directamente a Santiago Caputo, lo que plantea un interrogante crucial sobre hasta dónde llegará el apoyo del poderoso asesor al acorralado jefe de Gabinete.
¿Qué oculta la declaración jurada de Adorni?
Un dato pasó casi desapercibido pero podría tener un peso determinante. Se trata de la declaración jurada que Manuel Adorni presentó como candidato a legislador porteño el 29 de marzo de 2025. En ese documento, presentado cuatro meses después de una compra inmobiliaria, el ahora jefe de Gabinete omitió incluir una casa en un country de Exaltación de Cruz, propiedad que figura a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, desde noviembre de 2024.
Según la reglamentación del Tribunal electoral, Adorni estaba obligado a declarar tanto los bienes propios como los gananciales. Esta omisión se suma a la investigación central por el viaje en avión privado, donde ya declararon el broker y la secretaria del piloto. El Gobierno intenta que el caso caiga en el olvido, pero Adorni extendió la agonía al prometer incluir las novedades patrimoniales en su próxima declaración jurada a mediados de año.
La pulseada por el poder: Caputo vs. Karina Milei
El caso Adorni llegó en un momento crítico de la interna gubernamental. Cuando Karina Milei estaba a punto de arrebatarles el control de la SIDE a los caputistas, la investigación judicial actuó como un salvavidas, al menos por ahora. La secretaria general de la Presidencia ya movió una ficha clave: cambió a Cristian Ritondo por Sebastián Pareja para presidir la comisión bicameral de Inteligencia.
Pareja, un hombre de confianza de Caputo, ahora ocupa un lugar estratégico. Ritondo, por su parte, viajó durante las Pascuas y parece haber quedado fuera de la jugada, aunque asegura con misterio: “Yo sé todo. Todo”. En los pasillos de la Rosada, se consolida la pareja política “Kadorni”, la alianza entre Karina Milei y el vocero. “La verdad es que nos conviene que siga Manuel. Otro jefe de Gabinete sería peor”, admiten en ese sector.
El propio Javier Milei preferiría mantener a Caputo dentro del Gobierno. El cálculo es claro: el poder de daño que podría tener el asesor desde afuera sería comparativamente superior. Mientras tanto, el caputismo celebra. Luego de un período de incertidumbre en el que Santiago Caputo incluso encontró su oficina cerrada con llave, el viernes descorchó champagne en su despacho de la Casa Rosada para celebrar el fallo a favor de Argentina en el caso YPF.
El fantasma de una declaración en campaña
El mayor temor en el entorno libertario es una posible declaración de Adorni durante la campaña para la reelección de Milei. Ese escenario es considerado un fantasma que podría alterar por completo el panorama electoral. En Comodoro Py, las fuentes son evasivas sobre cuándo declarará Marcelo Grandio, el amigo de Adorni y contratista del Estado que organizó el polémico viaje. “Eso lo tiene que evaluar el juez cuando reciba toda la documentación”, afirman.
Dentro de La Libertad Avanza intentan relativizar los tiempos de la causa, comparándolos con el Bandido-gate de Martín Insaurralde, que tras tres años recién inicia la pericia contable. Pero la presión es palpable. Sebastián Pareja, el nuevo presidente de la comisión de Inteligencia, ya anunció que en breve iniciará “conversaciones por la Corte bonaerense”, en una clara señal de que se prepara para batallas judiciales más extensas.
El tablero político se reconfigura
Mientras el Gobierno navega esta tormenta, el tablero político bonaerense comienza a moverse. Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, ya le habría avisado al gobernador Axel Kicillof que aspira a medirse como candidato a gobernador. “Están Alak, Ferraresi, Katopodis, por qué no el Chiqui. Solucionado el tema judicial y con un buen resultado de la Selección en el Mundial, podría empezar a caminar la provincia”, argumentan cerca del dirigente futbolístico.
Tapia planea inaugurar en abril, después del Viernes Santo, la nueva sede de la AFA en Pilar, buscando una foto con intendentes del conurbano y jugadores de la Selección. Sin embargo, su campaña de unidad nacional “Aura” recibió un primer golpe cuando el viernes, en el amistoso de la Selección en la Bombonera, se escucharon silbidos. Su acercamiento a Rodrigo De Paul también llama la atención en un contexto donde la Justicia investiga a Alejandro “El Turco” Omar Calian, empresario amigo del futbolista, por un presunto rulo financiero.
En el peronismo, Eduardo Duhalde reapareció en un asado en Villa Elisa, reuniendo a históricos como Baldomero “Cacho” Álvarez y Julio Alak. Mientras tanto, para la elección presidencial, el exgobernador de San Juan Sergio Uñac sugirió ir a una interna con Kicillof. Sergio Massa, por su parte, no quiere saber nada con ser candidato a gobernador en un eventual desdoblamiento de elecciones.
Frente al despacho que Adorni ocupaba como vocero presidencial se encuentra la escultura “Ofrenda”, del artista Leo Vinci. El autor la describió como “la mitad de alguien que sigue vivo, pero que, a su otra mitad, que le han matado, la sigue ofreciendo con hidalguía”. En el contexto actual, la obra adquiere un significado casi profético. Para el proyecto libertario que llegó para destruir a la “casta”, el caso Adorni representa el reverso de esa ofrenda: la investigación judicial por una posible dádiva que ahora amenaza con partir en dos al mismo Gobierno.