La casona de San Martín 745 cambió de cara: el mensaje oculto que ya se ve en el centro
Una casona histórica del centro de Corrientes amaneció con una obra que nadie esperaba. Los símbolos que aparecieron en la fachada de San Martín 745 y el mensaje que la orden quiere dejarle a los vecinos.
La histórica sede masónica de la calle San Martín 745, en pleno centro de Corrientes, renovó su fachada con un mural que ya se convirtió en un nuevo atractivo para vecinos y turistas. La intervención, a cargo de artistas urbanos, combina simbolismo e historia y marca un gesto de la orden hacia la comunidad.
La casona, que supo nuclear a figuras clave de la organización institucional de la provincia, ahora exhibe alegorías de la escuadra, el compás y la tradición filantrópica local. La obra consolida la presencia de la masonería en el tejido urbano de la capital regional y se suma a una ciudad que viene sumando arte en sus calles.
¿Qué representa el mural?
Los elementos elegidos no son casuales: la escuadra y el compás son emblemas clásicos de la masonería, mientras que las referencias a la filantropía local apuntan a la labor social que la institución dice sostener en la provincia. El muralismo contemporáneo funciona así como un puente entre la tradición de la orden y el lenguaje visual de las nuevas generaciones.
Desde la organización remarcaron que la intención es conectarse cada vez más con los vecinos y mostrarse como parte activa de la vida cultural de Corrientes. La sede, ubicada en una de las arterias principales del centro, busca dejar atrás la imagen cerrada que suele asociarse a este tipo de instituciones.
Un atractivo más en el centro correntino
El nuevo mural se inserta en una tendencia que crece en la ciudad: el arte urbano como herramienta para recuperar fachadas y dar identidad a los edificios. La esquina de San Martín 745 ahora ofrece una postal distinta, con una obra que invita a detenerse y observar.
La intervención no pasó desapercibida entre quienes circulan por la zona, y ya genera comentarios sobre el significado de cada símbolo plasmado en la pared. Para la masonería local, se trata de una apuesta a mostrarse de otra manera y a ocupar un lugar visible en el paisaje urbano de la capital.

