La causa que incomoda a Caputo y Bausili sumó su primer movimiento: qué pidió el fiscal
US$1023 millones en derivados con oro y una denuncia que apunta a Caputo y Bausili: la causa acaba de sumar su primer movimiento procesal, pero lo que pidió el fiscal todavía no resuelve el fondo.
La investigación por las operaciones con el oro de las reservas del Banco Central (BCRA) empezó a moverse. El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó una serie de medidas previas en la denuncia que involucra al ministro de Economía, Luis Caputo, al presidente del BCRA, Santiago Bausili, y al director de la entidad, Juan Curutchet. El objetivo: reunir documentación técnica antes de resolver si corresponde avanzar con la imputación formal.
La presentación la hizo el abogado Gregorio Dalbón, letrado de Cristina Kirchner en otras causas, a partir del informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre los estados contables del BCRA del ejercicio 2025. La AGN aprobó esos números con opinión favorable y sin salvedades, pero incluyó un párrafo de énfasis: las operaciones de derivados financieros atadas al oro arrojaron un resultado negativo de US$1023 millones. Para el denunciante, esos movimientos podrían encuadrarse en los delitos de “administración fraudulenta, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
Los pedidos concretos del fiscal
Antes de pronunciarse sobre el rumbo de la causa, Pollicita consideró necesario delimitar los hechos. Por eso reclamó al juzgado que le solicite a la AGN copia íntegra de la Actuación 423/2025: resoluciones, disidencias, papeles de trabajo y toda la documentación de respaldo vinculada a las notas contables en cuestión. También pidió sumar la contestación formal que en su momento envió el Banco Central y averiguar si hubo actuaciones posteriores sobre el tema.
En la misma resolución, la fiscalía le requirió al BCRA un informe sobre el marco normativo que regula la gestión y contratación de operaciones sobre las reservas de oro. El detalle incluye las competencias de las áreas intervinientes, los mecanismos de control interno y las instancias de supervisión. Además, solicitó que se informe si existieron directivas o intercambios institucionales con el Ministerio de Economía sobre la administración de este activo desde 2025.
La pulseada por los números
El debate sobre los contratos financieros se centra en la estrategia utilizada durante 2025, un año en el que el valor internacional del oro subió un 44%. La denuncia pone la lupa en el resultado negativo de los instrumentos de cobertura en dólares. Desde el BCRA, en cambio, sostienen que la posición total en oro debe evaluarse de forma integral y que la revalorización del metal en cartera generó un resultado neto positivo de US$2505 millones.
Por esa diferencia, desde el Central acusaron a la conducción de la AGN de actuar con “fines puramente políticos”. El origen de la brecha está en el uso de opciones financieras para protegerse de la volatilidad de los mercados: contratos que dan derecho a comprar o vender un activo a un precio fijado de antemano, sin importar los vaivenes de la cotización.
Hay dos tipos. El put es una opción de venta: el Banco Central lo compra para asegurarse de vender su oro a un precio mínimo aunque el mercado se derrumbe. Funciona como un seguro contra incendios: se paga una prima y, si la casa no se quema, esa plata se pierde. El call opera al revés: el BCRA puede cobrar una prima, pero queda obligado a vender su oro a un precio fijo aunque la cotización valga mucho más.
La autoridad monetaria habría armado un collar, una estrategia que combina ambas opciones. Compra un put para cubrirse de una caída y, para no pagar esa prima de su bolsillo, vende un call en simultáneo. El costo: resignar la ganancia por encima de cierto precio.