La CEB, en la mira: quién podría quedarse con la eléctrica de Bariloche
En Bariloche nadie lo dice en voz alta, pero la eléctrica que le factura cada mes podría cambiar de manos: quién aparece en el negocio y qué pasa con las tarifas cuando se caiga la concesión.
Río Negro evalúa privatizar la Cooperativa Eléctrica de Bariloche (CEB) y el sector energético ya apunta a EdERSA, la empresa de los hermanos Neuss, como interesada en una eventual licitación. No hay información oficial, pero en ámbitos políticos y empresarios la posibilidad de una decisión gubernamental está sobre la mesa.
«Hay clima de época», dijo una fuente del sector privado a ADN, que consideró que no es casualidad la cantidad de embates contra la CEB por la calidad del servicio y los costos de las facturas. Otros actores advirtieron que si avanza esa movida podrían quedar en riesgo todas las cooperativas, como las de Río Colorado o El Bolsón, con la idea de homogeneizar el servicio en una sola empresa.
Quiénes son los Neuss y qué buscan
Jorge y Patricio Neuss, dueños de EdERSA, junto a otros empresarios se quedaron con dos de las cuatro licitaciones de las hidroeléctricas del Comahue y adquirieron Transener, la transportista de energía en alta tensión del país. El grupo también aparece como probable socio local y subcontratista de la belga Jan de Nul en la concesión de la Vía Navegable Troncal de la Hidrovía del Paraná. Ahora, después de que se bajara el grupo Manzano, compiten por comprar AySA.
Su empresa, Edison Energía, es una de las grandes ganadoras de la era Milei. En ese entorno orbita el asesor presidencial Santiago Caputo, socio de Derek Hampton, asesor de Alberto Weretilneck.
Por qué la CEB entra en el negocio
¿Para qué querría EdERSA absorber la CEB? En principio parece un negocio menor, incluso un posible dolor de cabeza, aunque el dato de facturación es tentador: la cooperativa factura 210 millones de dólares al año. En un esquema más grande —sumar el resto de las cooperativas— y como favor político al oficialismo, la operación cobraría sentido.
La Provincia tiene interés por la CEB. En el sector advierten un movimiento de la Secretaría de Energía en ese sentido y señalan que la idea ya genera adhesiones en el municipio barilochense, aunque no específicamente del intendente Walter Cortés.
El reloj corre: el contrato vence en 2027
El contrato de concesión de la CEB vence en febrero de 2027. Las alternativas que se abren son prorrogarlo transitoriamente, designar un prestador provisorio hasta una nueva licitación, prorrogar la ley provincial en favor de la CEB o privatizarla.
Las críticas al servicio dejan abierta la pregunta sobre si el problema es del concesionario (la CEB) o del poder concedente (la provincia). Una nueva licitación requiere una ley aprobada por la Legislatura de Río Negro.
El conflicto de fondo: quién manda en el servicio
El poder concedente sobre el servicio eléctrico en San Carlos de Bariloche arrastra un conflicto histórico entre la municipalidad y la provincia, pese al mandato de la Carta Orgánica local, que exige gestionar su recuperación. La ley 2902 establece que las actividades de la industria eléctrica en Río Negro son de jurisdicción provincial, lo que le quita al municipio el dominio directo sobre el poder concedente de la distribución.
Sin embargo, la Carta Orgánica Municipal sancionada en 2007 dispone que las autoridades locales deben realizar gestiones para recuperar ese rol sobre el servicio que brinda la Cooperativa de Electricidad Bariloche Ltda. Eso nunca ocurrió. El mandato se apoya en la ordenanza de 1989 sobre municipalización del servicio eléctrico, anclada en el artículo 229 de la Constitución Provincial, que en su punto 13 incluye entre las facultades y deberes de los municipios «Municipaliza los servicios públicos locales que estime conveniente».
Hasta ahora el reclamo municipal no se concretó. Por eso, los nuevos convencionales constituyentes podrían definir un nuevo texto o ratificar el pedido de devolución del poder concedente.
