La CGT esperaba al Papa para su jugada clave, pero todo cambió: ahora apura un paro que nadie esperaba
La CGT tenía todo atado al mensaje del Papa, pero el estado de salud de León XIV le cambió los planes y ahora apura una medida que puede tocarle el bolsillo a millones: la fecha y el alcance, adentro.
La CGT atraviesa horas de incertidumbre. Después de haber sumado algunas columnas en la marcha universitaria y de que su triunvirato dijera presente en el acto central por la ley de financiamiento, la cúpula sindical se pregunta qué hacer con un plan de acción que había depositado casi por completo en la visita del Papa León XIV. El problema: el estado de salud del Sumo Pontífice cambió el tablero.
El clima de hastío que se respiraba ayer en Plaza Congreso fue el detonante. Los dirigentes empezaron a madurar la idea de una nueva convocatoria para noviembre, convencidos de que la llegada de Su Santidad ya no ocurrirá. Hacía meses que las expectativas estaban puestas en que el mensaje del líder de la Iglesia católica a favor de los trabajadores, la dignidad y los humildes sirviera para torcer el clima político, social y callejero.
Del Vaticano a la operación: el cambio de escenario
La cúpula sindical había protagonizado varios encuentros con miembros de la Conferencia Episcopal y el mes pasado concretó un viaje al Vaticano para buscar una audiencia con León XIV en el país. Antes de que se conociera que el Papa debía ser operado por cáncer de pulmón, toda la energía estaba puesta en la elaboración de un documento conjunto con empresarios para entregárselo durante uno de los actos oficiales en la UCA. Hubo ronda de encuentros con centrales regionales y con la UIA.
Las mentes sindicales coincidían en que los tres días de gira del Papa iban a generar un clima transformador, con amplia movilización social. Sin ese acontecimiento a la vista, deberán organizar el plan y conducir el desencanto. “Antes de que termine noviembre tendremos una marcha nacional con un paro de actividades, seguramente”, afirmó el triunviro Jorge Sola debajo del escenario universitario frente al Congreso.
El plan “a la francesa” que quedó en pausa
Una movilización federal con un eventual cese de actividades era lo que estaba planeado como estocada final del plan de lucha con medidas “a la francesa”, que incluía paros por actividad y acompañamientos puntuales, como el de ayer al sector estudiantil y, semanas atrás, a los endeudados. Esa agenda, lanzada a mediados de año para el segundo semestre, se diluyó de la mano de la esperanza que despertó el Papa.
“Acompañamos el reclamo por el financiamiento universitario, el tratamiento del endeudamiento familiar y la emergencia en discapacidad. Hay inconsistencias entre un gobierno que no defiende a la república como corresponde y sus resortes. La calle le está reclamando la puesta en vigencia de una ley central pero también que haya una mirada social”, evaluó Sola. Las banderas y los manifestantes con pecheras cegetistas se vieron en las inmediaciones de la plaza, por Solís e Hipólito Yrigoyen.
17 de octubre: un acto sin bombos
En el medio, el Día de la Lealtad mostrará un acto deslucido, sin bombos, en el histórico edificio de Azopardo. La jornada incluirá un festival juvenil con cumbia y DJ en Chacarita.