La CGT rionegrina se reúne con Soria y Weretilneck y ya piensa en las elecciones
La intendenta y el gobernador volvieron a cruzarse en un acto sindical y se mostraron distendidos. Pero tras bambalinas, la CGT del Alto Valle intenta definir su jugada electoral: ¿respaldar a Soria o mantener el equilibrio con Weretilneck?
María Emilia Soria y Alberto Weretilneck volvieron a compartir un escenario en menos de una semana, esta vez en la sede de la CGT del Alto Valle en Roca, donde se inauguró la Escuela Laboral y de Oficios Saúl Ubaldini. El encuentro reavivó las especulaciones políticas: desde la organización sindical admiten que hacen equilibrio porque aún no lograron generar una posición homogénea de cara a la próxima elección.
Según confiaron a esta agencia varios participantes, la intendenta de Roca y el gobernador volvieron a “tirarse flores”, pero aclararon que eso no implica un acuerdo político-electoral. “Entienden que la gente no quiere peleas, sino soluciones”, aseguró uno de los organizadores, quien afirmó que “la mayoría” de los sindicatos que componen la central “militamos en el peronismo”.
Una escuela en la sede de la UTA
El acto se realizó en las oficinas de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), donde funcionará la nueva escuela. De la inauguración también participaron el secretario general de la CGT Alto Valle y dirigente de Camioneros, Gustavo Sol; Gloria Ovejero, secretaria general de la Sanidad (ATSA) y adjunta de la CGT Alto Valle; y el titular de la UTA en General Roca, Ángel “Lelo” Rubio.
Weretilneck llegó acompañado por el presidente del bloque de legisladores, Facundo López, y su par Fabián Zgaib.
Respaldo a Soria y buena relación con el oficialismo
La CGT del Alto Valle está unificando su posición en respaldo a la candidatura a gobernadora de Soria. Así y todo, impulsa proyectos como la creación del boleto obrero, que requieren mayorías parlamentarias, y por eso construyen buenos vínculos con el oficialismo provincial. “Nadie se salva solo”, aseguran, y critican la situación actual del país.
La conducción de la central obrera nacional, por ahora, baraja la idea de otorgar libertad de acción a sus regionales para las elecciones del año próximo. En Río Negro hay una corriente mayoritaria de “jugar” con el peronismo, aunque admiten dificultades en la unidad: la CGT del Valle Inferior, que conduce Damián Miler (UOCRA), es aliada de Weretilneck, mientras que el espacio de la Región Andina está enfrentado con el intendente Walter Cortés, aliado central del Gobernador.
El fantasma de octubre
Uno de los puntos críticos para el sector del Alto Valle fue el año pasado, cuando para las elecciones de octubre quedaron “pegados” a Juntos Defendemos Río Negro. Hubo un acto con los candidatos del oficialismo y “se vendió como un respaldo”, se queja uno de los jefes sindicales, que recuerda que “algunos compañeros plantearon críticas por el voto en favor de Milei” en el Congreso.
“Hay una nueva generación en la conducción que se abre paso y pretende cambiar algunas formas”, indican desde el espacio. Por eso, intentan generar políticas sindicales en favor de los trabajadores, más allá de quién conduzca los destinos de la provincia. Sin embargo, tienen un posicionamiento político claro y ese encuadramiento está en el peronismo.