La chance que se les escapó: los suplentes de Estudiantes que no estuvieron a la altura en Riestra
¿Qué pasó con los suplentes de Estudiantes en la derrota ante Riestra? Los detalles de una tarde para el olvido que deja más dudas que certezas en el Pincha.
La tarde en la cancha de Deportivo Riestra dejó más dudas que certezas en Estudiantes. El equipo no funcionó y, para colmo, los jugadores que buscaban ganarse un lugar en el once de Alexander Medina desaprovecharon por completo la oportunidad.
El encuentro, disputado el domingo, mostró a un Pincha irreconocible. Pero más allá del resultado, lo que más preocupa al cuerpo técnico es la falta de respuestas de aquellos que pidieron pista desde el banco.
¿Quiénes fueron los puntos más bajos?
En la defensa, las cosas no salieron como se esperaba. Eros Mancuso y Joaquín Pereyra no tuvieron un buen desempeño y sufrieron para contener los avances del local. Tampoco Ramiro Funes Mori estuvo a la altura: el ex River volvió a dejar pasar una chance de demostrar que todavía tiene ese nivel que lo destacó en otros tiempos.
El mediocampo fue el sector más flojo. Gabriel Neves y Facundo Farías, dos nombres que los hinchas suelen reclamar, fueron de lo peor del equipo. Si bien el esquema y las malas actuaciones colectivas no ayudaron, ninguno mostró carácter para intentar torcer la historia.
En ataque, la situación no fue mejor. Edwuin Cetré, que alguna vez fue el estandarte del equipo, hoy no le llega ni a los tobillos a los juveniles Pérez y Tobio Burgs. Su rendimiento fue tan pobre que ni siquiera puede pelear un lugar en la consideración del entrenador.
¿Hay alguna luz de esperanza?
En la ofensiva, el único que se salva es Guido Carrillo. El delantero fue el más destacado entre los suplentes, aunque no le alcanzó para cambiar el rumbo del partido. Lucas Alario y Adolfo Gaich, por su parte, no están ni física ni futbolísticamente a la altura de lo que se espera de ellos en un club como Estudiantes.
La derrota ante Riestra deja una enseñanza clara: el plantel tiene un recambio que, al menos por ahora, no está a la altura de las circunstancias. El cuerpo técnico tendrá que pensar muy bien qué hacer de cara a los próximos compromisos, porque la temporada no da tregua y los errores se pagan caro.