La chicharrita retrocede en el país, pero los maíces "guachos" tienen la clave
El 50º informe de la Red Nacional de Monitoreo confirmó que la chicharrita retrocede en todo el país. Pero los técnicos del INTA Quimilí lanzaron una advertencia que los productores no pueden ignorar de cara a las siembras tempranas.
El 50º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis —la chicharrita del maíz— confirmó un marcado retroceso de la plaga en todo el país durante la primera quincena de septiembre. El impacto climático provocó una caída significativa de las poblaciones y un aumento de las localidades con ausencia del insecto.
El relevamiento incluye datos aportados por INTA Quimilí a través de las AER de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sachayoj. Las regiones endémicas (NOA y NEA) y el área de transición del Centro-Norte son las que registran mayor abundancia.
La advertencia de los especialistas
Para los técnicos de la Red, la buena noticia no debe llevar a bajar la guardia. Sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, en especial ante el inicio de las siembras tempranas de maíz, permitirá actuar a tiempo frente a cualquier cambio de situación.
En ese sentido, insisten en que continúa siendo prioritario el control de los maíces voluntarios —conocidos como «guachos»— para evitar que actúen como un «puente verde» que favorezca la supervivencia y persistencia del vector entre campañas.
Qué pasa en el NEA
La retracción de la plaga también se profundizó en la otra región endémica, el NEA: un 46% de las localidades tuvo ausencia de chicharritas, mientras que la categoría de mayor abundancia se dio solo en la localidad formoseña de Comandante Fontana.
En cuanto al promedio regional, frente a la quincena anterior se produjo un descenso de 20 a 5 adultos por trampa, un poco por debajo que el año pasado a la misma altura.