La científica platense que quedó en la élite mundial y nadie te contó cómo llegó
La física platense María Teresa Dova fue elegida para la Academia Mundial de Ciencias y será la única argentina de la camada 2027. Lo que la llevó hasta ahí empezó con una beca en el CERN, pero el dato que la distingue entre 87 elegidos no es el que imaginás.
La física María Teresa Dova acaba de sumar un capítulo más a una carrera que la puso en la primera línea de la ciencia internacional. La investigadora del CONICET y directora del Instituto de Física La Plata (IFLP) fue elegida como miembro regular de la Academia Mundial de Ciencias (TWAS) para la clase 2027, y será la única argentina en esa camada.
La convocatoria incorporó a 87 investigadores de distintos países. De ese total, 58 son hombres y 29 mujeres, lo que llevó a la institución a reunir 1.510 miembros en todo el mundo. Dova es profesora de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y su designación representa un reconocimiento internacional a su trayectoria y a su aporte a la física experimental de altas energías.
Qué es la TWAS y por qué importa
La Academia Mundial de Ciencias es una organización autónoma fundada en 1983 en Trieste, Italia, bajo el auspicio de la UNESCO. Su misión es promover la capacidad científica y el desarrollo sostenible en los países del Sur Global. La incorporación se define mediante un proceso de nominación y evaluación entre pares internacionales.
En su nuevo rol, Dova tendrá varias tareas por delante: promover proyectos científicos orientados a los desafíos de los países en desarrollo, impulsar redes de colaboración académica entre instituciones del Sur y del Norte, y asesorar en políticas públicas de ciencia y tecnología. También está prevista su participación en iniciativas de formación de jóvenes investigadores y de promoción de la equidad de género en las ciencias exactas y naturales.
De Alberti al CERN
Nacida en Alberti, provincia de Buenos Aires, Dova se formó en la UNLP, donde obtuvo la Licenciatura en Física y el doctorado en 1988. Un año después recibió una beca posdoctoral para trabajar en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), en Suiza. Allí se incorporó al experimento L3, dirigido por el Nobel Sam Ting, y comenzó a especializarse en física experimental de altas energías.
En 1992 volvió al país y retomó sus actividades docentes y de investigación en la UNLP y el CONICET. En ese marco creó el Grupo de Física Experimental de Altas Energías, que sigue dirigiendo en el Instituto de Física La Plata.
El Observatorio Pierre Auger y el bosón de Higgs
Su trayectoria también está ligada al Observatorio Pierre Auger, instalado en Malargüe, Mendoza. En 1996, convocada por el Nobel James Cronin, impulsó la incorporación de la UNLP al proyecto dedicado al estudio de rayos cósmicos de ultraalta energía. En 2001 fue elegida presidenta del Consejo Directivo de la colaboración, que reúne a instituciones de distintos países, y fue reelegida hasta 2006.
En 2005 encabezó la iniciativa que permitió la participación oficial de la Argentina en el experimento ATLAS del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), en el CERN. El equipo argentino tuvo un papel en las investigaciones vinculadas con el bosón de Higgs, cuyo descubrimiento se anunció en julio de 2012.
Una vitrina de premios
A lo largo de su carrera, la científica acumuló distinciones: la Beca Guggenheim en 2002, el Premio SCOPUS en 2007, las declaraciones como Ciudadana Ilustre de La Plata en 2008 y de la provincia de Buenos Aires en 2015, el Premio TWAS en Física en 2022, el Diploma al Mérito de los Premios Konex en 2023 y el Premio Internacional L'Oréal-UNESCO a Mujeres en Ciencia en 2025.
Su incorporación a la Academia Mundial de Ciencias para la clase 2027 se suma así a una trayectoria desarrollada en la UNLP y en proyectos científicos de alcance internacional.