La científica rosarina que encontró su voz en el teatro: el secreto detrás de su doble vida
¿Qué une a una doctora en Física con los escenarios de teatro? La historia de Sonia Concari, una académica de la UNR que descubrió su vocación literaria en los viajes a Santa Fe y hoy desafía las etiquetas.
Una física y doctora de la UNR revela cómo los viajes en colectivo a Santa Fe desataron una pasión oculta que hoy la lleva a los escenarios. Sonia Concari, una reconocida académica, construyó en paralelo una sólida carrera como escritora y actriz, demostrando que la identidad puede fluir entre la rigurosidad del laboratorio y la creatividad del arte.
Licenciada y doctora en Física por la Universidad Nacional de Rosario, Sonia desarrolló una intensa carrera como docente e investigadora en educación en ciencias. Sin embargo, su curiosidad la llevó por otro camino: el artístico. Hoy es escritora, dramaturga, actriz y autora de textos literarios publicados en espacios como el suplemento Rosario/12.
¿Una precuela de Lorca en Rosario?
Actualmente, Concari participa en la obra “La casa de Bernarda bastante antes del Alba”, escrita y dirigida por Julio Chianetta. Se trata de una precuela en tono de comedia de la famosa obra de Federico García Lorca. La obra se presenta con un grupo numeroso de actores en la sala Amigos del Arte durante marzo y abril.
Para ella, el teatro tiene una magia particular: su carácter colectivo. “Aunque una persona escriba el texto, la obra se construye entre muchas”, explica. Su recorrido en este universo fue creciendo, desde la escritura literaria hasta la actuación, la dramaturgia y, más recientemente, la dirección.
El origen literario en la ruta a Santa Fe
El punto de partida de su faceta como escritora no fue un taller, sino algo mucho más mundano. “Durante varios años viajé cada quince días entre Rosario y Santa Fe. El trayecto duraba unas dos horas”, relata. En esos viajes en colectivo, comenzó a escribir recuerdos de su infancia y de sus abuelas, con la sensación de querer registrarlos antes de olvidarlos.
La reacción de un amigo al leer esos textos fue decisiva. “Me dijo: ‘Acá hay algo. Tenés que hacer talleres de escritura'”, recuerda Sonia. Así llegó a los talleres de Eugenio Previgliano, a quien considera su gran maestro, abriendo una puerta que ya no se cerró.
El proceso creativo: de la caminata al escenario
Su proceso creativo no tiene una fórmula única. A veces una idea da vueltas por mucho tiempo; otras, surge de un cuento previo. “Muchas ideas me vienen cuando camino. Caminando pienso escenas, diálogos o situaciones”, confiesa. Incluso las condiciones del microteatro, con pocos actores y escenografía simple, influyen en la creación.
Una de sus máximas es no descartar nada. “Yo no tiro nada. Una idea que parecía no funcionar puede transformarse más adelante en el germen de otra”, asegura. Un grafiti, una frase escuchada o una imagen pueden convertirse en el material perfecto para una nueva obra.
Reinventarse más allá de la profesión
La conversación deriva inevitablemente hacia un tema crucial: la identidad profesional y las transiciones en la vida. Concari reflexiona desde su experiencia sobre lo que sucede cuando termina la vida laboral formal. Para ella, el problema surge cuando toda la identidad se concentra en un único rol.
“Si alguien dedicó toda su vida solamente a su profesión, cuando esa actividad termina puede aparecer un vacío muy grande”, analiza. Por eso, insiste en la importancia de cultivar pasiones genuinas más allá del trabajo, actividades que “oxigenan la vida” y mantienen a las personas activas y con proyectos.
¿Científica o escritora? La respuesta que la define
Al preguntarle si encuentra conexiones entre la ciencia y el arte, su respuesta es contundente: “Claro que sí. Porque soy la misma persona haciendo ambas cosas”. Afirma que su identidad no puede reducirse a una etiqueta. “Si alguien me pregunta qué soy, no puedo decir solamente ‘soy física’. También soy escritora”.
Reconoce que le costó tiempo afirmar esa última parte. “Decir ‘soy escritora’ me llevó tiempo. Pero ahora me gusta decirlo porque es una actividad a la que le dedico mucho”. Su formación científica se filtra en su escritura, no solo en su interés por la ciencia ficción, sino en su método: “Cuando escribo sobre algo que no conozco, investigo. Esa forma de abordar los temas viene claramente de mi formación científica”.
La curiosidad, el motor que nunca se apaga
Si hay un hilo conductor en su trayectoria, es la curiosidad. Fue lo que la llevó al teatro y también lo que la impulsó a estudiar pedagogía cuando comenzó a enseñar física. “Cuando empecé a dar clases me di cuenta de que no sabía enseñar… Entonces empecé a estudiar”, cuenta. Ese impulso por aprender nunca desapareció. “Siempre me gustó estudiar. De hecho, alguna vez dije medio en broma que me gusta más estudiar que trabajar”.
Hacia el final, surge otra idea clave: la importancia de compartir. “Tanto en la docencia como en la escritura hay algo muy parecido”, dice. En ambos casos se trata de generar algo en el otro, de provocar una emoción, una reflexión o una nueva pregunta.
Sonia Concari se presenta los viernes de marzo y abril a las 21 horas en Amigos del Arte (3 de Febrero 755, Rosario) con la obra “La casa de Bernarda bastante antes del alba”. Las entradas con descuento se pueden reservar al 3415804074.