La citación a Burlando que sacude el caso Loan: el testimonio que expone al excomisario
¿Qué se esconde detrás de la citación a Burlando? El testimonio de un policía destapa las órdenes de Walter Maciel y remueve el juicio por Loan.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña sumó este martes un nuevo capítulo de alto voltaje en Corrientes. Mientras el policía Orlando Ezequiel Cáceres declaraba como testigo y confirmaba que el excomisario Walter Maciel le ordenó alterar registros clave, la defensa de uno de los imputados pidió que Fernando Burlando comparezca ante el tribunal. La trama de presiones y reuniones ocultas empieza a salir a la luz.
El pedido formal del abogado Rodolfo Baqué, defensor de Cutaia, sacudió la audiencia celebrada en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional. Además de Burlando, solicitó citar a Griselda Acevedo (cuñada de Cáceres) y a Claudia Acevedo (esposa del efectivo). El Ministerio Público Fiscal ya manifestó su rechazo, pero el Tribunal prometió resolver en breve.
El origen de la sospecha
La declaración de Cáceres destapó una serie de hechos que derivaron en esta petición. Según su relato, tras recibir el consejo de la jueza federal Pozzer Penzo de buscar asistencia legal, el miedo se apoderó de su familia. Fue entonces cuando su cuñada se acercó al hotel donde se alojaban los miembros de la Fundación Dupuy para pedir ayuda.
Esa fundación actuó como nexo para un encuentro directo con Fernando Burlando. El policía detalló que lo trasladaron junto a su esposa en una camioneta manejada por la abogada Elizabeth Cutaia, hoy imputada en la causa paralela por encubrimiento, para reunirse en privado con el letrado y otros abogados. Este entramado de contactos y movimientos sembró las dudas que ahora justifican la citación.
Las revelaciones del policía contra Walter Maciel
Más allá del revuelo por Burlando, el testimonio de Cáceres expuso con crudeza el rol del excomisario Walter Maciel, uno de los principales acusados. El agente ratificó que Maciel le ordenó directamente adulterar el libro de guardia de la comisaría para modificar las horas del inicio de la búsqueda del niño.
Según contó, el día de la desaparición lo enviaron primero a custodiar una procesión en 9 de Julio, una tarea que le resultó extraña por la urgencia del caso. Tras un llamado a las 16:40 para replegarse hacia el campo de Catalina Peña, partieron cerca de las 16:50. Pero al momento de anotar las novedades, la orden del comisario fue tajante: “Poné 16:15. Poné lo que yo te digo, poné como yo te digo”.
Cáceres también mencionó otras irregularidades graves de su superior en esos días críticos:
Maciel retiró el registro oficial la mañana del 13 de junio y no lo devolvió hasta la noche siguiente, dejando a los agentes sin posibilidad de asentar novedades en tiempo real. Además, al llegar a la casa de la abuela de Loan, el comisario le ordenó guardar su libreta personal con la frase: “No, dejame. Yo hago las anotaciones y vayan todos al campo”.