La "ciudad prisión" de Bolivia que recibirá a Cerimodo: así es la vida entre rejas en Palmasola
¿Sabías que dentro de Palmasola hay restaurantes, gimnasios y hasta familias enteras? Conocé cómo es la cárcel donde Cerimodo esperará su destino.
El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimodo, ya tiene destino dentro del sistema penitenciario boliviano: **Palmasola**, el complejo carcelario más poblado del país, donde cumplirá 180 días de prisión preventiva por la presunta tentativa de femicidio contra su expareja, Nadia Beller.
La decisión fue tomada por la Justicia boliviana este viernes, tras una audiencia que se extendió por más de seis horas. El penal, ubicado en Santa Cruz de la Sierra, no solo concentra la mayor cantidad de reclusos de Bolivia, sino que también arrastra décadas de problemas estructurales que lo convierten en un escenario complejo y peligroso.
¿Qué es Palmasola?
Construido en la década de 1970 con capacidad para unos 600 internos, hoy alberga alrededor de 9.000 personas. Según la Defensoría del Pueblo, en 2025 el hacinamiento alcanzó un alarmante 205%, una cifra que refleja la sobrepoblación crónica que padece el establecimiento.
El complejo está dividido en pabellones según el régimen y el perfil de los reclusos: el PC2 para mujeres, el PC3 de régimen cerrado para internos de alta peligrosidad, el PC4 de régimen abierto para varones y el PC7 para celdas de aislamiento.
Una "ciudad" dentro de los muros
Lo que más distingue a Palmasola de otras cárceles es su dinámica interna. Dentro del penal funcionan restaurantes, gimnasios, iglesias y otros negocios administrados por los propios presos. Se pueden alquilar o comprar casas, y no es raro que familias enteras vivan allí, lo que le valió el apodo de "ciudad prisión".
Sin embargo, la violencia es un tema recurrente. En agosto de 2026, la Defensoría del Pueblo informó que 17 personas murieron de manera violenta en cárceles bolivianas en los primeros siete meses del año; 11 de esos casos ocurrieron en Santa Cruz, principalmente en Palmasola y Montero.
Un pasado marcado por la tragedia
El 23 de agosto de 2013, un enfrentamiento entre bandas rivales en el sector de Chonchocorito terminó en incendio y masacre: 35 muertos y decenas de heridos, entre ellos un bebé de 18 meses que vivía con su madre en el penal. El conflicto por el control territorial dentro de la cárcel dejó al descubierto la incapacidad de las autoridades para mantener el orden.
Palmasola también fue escenario de un hecho histórico: el 10 de julio de 2015, el papa Francisco visitó el lugar y pronunció una frase que quedó grabada: "Reclusión no es lo mismo que exclusión". El pontífice pidió entonces que los privados de libertad tengan una oportunidad real de reinserción social.
