La coartada del acusado por abuso: una casa de dos pisos y un viaje desde Córdoba
Un hombre de 68 años enfrenta el juicio por abusar de la hija de su pareja, una nena de 11 años, en San Pedro. La defensa pidió la absolución y el fiscal reclamó 13 años y medio de prisión. Pero la coartada del acusado dejó a todos sorprendidos: una casa de dos pisos y un viaje desde Córdoba.
El Tribunal Penal de Eldorado avanza en un juicio que tiene como protagonista a un hombre de 68 años, imputado por abusar sexualmente de la hija de su pareja, una nena de 11 años, en una vivienda de San Pedro. La semana pasada se escucharon los testimonios y los alegatos; ahora resta la última palabra del acusado y la resolución de los jueces.
El debate, que se extendió durante dos jornadas, dejó al descubierto los pedidos de las partes. El fiscal Federico Rodríguez, del Tribunal Penal de la Tercera Circunscripción, solicitó 13 años y seis meses de prisión efectiva por el delito de "abuso con acceso carnal a una menor de edad agravado por el vínculo y convivencia", al que sumó la figura de "corrupción de menores". La defensa, en cambio, pidió la absolución al sostener que el hecho no se consumó.
La versión del acusado
En su declaración, el hombre aseguró que en 2023 conoció a una mujer misionera que vivía en Río Tercero, Córdoba, junto a sus tres hijos menores de edad, entre ellos la nena de 11 años. Según su relato, la relación comenzó por mensajes y llamadas, y luego él viajó a buscarla para instalarse en San Pedro como familia.
El acusado sostuvo que fue engañado por su expareja y que incluso le enviaba dinero cuando ella estaba en Córdoba. También mencionó que cuando fue a buscarla con su camioneta, se sumó al viaje un amigo de la mujer que regresaba a San Vicente. Sin pruebas que respalden su versión, afirmó que la intención de su exconcubina era quedarse con su "casa de dos pisos" en San Pedro.
El hecho que se investiga
La denuncia, radicada en el Juzgado de Instrucción de San Pedro, indica que en noviembre de 2023 la pareja del acusado viajó a Oberá para participar de un encuentro de iglesias evangélicas, dejando a los niños al cuidado del hombre. Durante la primera noche de ausencia, el acusado habría abusado con acceso carnal de la menor. El silencio de la nena se mantuvo bajo amenazas de muerte hasta el mes siguiente, cuando se lo confesó a su madre y se activó la intervención de la Policía y la Justicia.
El juicio continúa y se espera que en las próximas horas el imputado pronuncie sus últimas palabras antes de que los camaristas Atilio León, Adriana Andino y Eduardo Javier Jourdan den a conocer la sentencia.