La comisión que investiga el caso del bebé de Rancul ya tiene nombres: adentro, la interna que nadie quiere nombrar
Dicen que la ley se cumplió, pero que la forma en que sacaron al bebé de Rancul de esa casa no se la banca nadie. La comisión ya tiene nombres y hay dos funcionarios en la mira.
La Legislatura de La Pampa aprobó por unanimidad la creación de una comisión investigadora para analizar el caso del bebé de Rancul, y la diputada Silvia Larreta fue la encargada de marcar la cancha: “La ley había que cumplirla, pero esa no era la forma”, dijo sobre el operativo del 7 de septiembre, cuando el nene fue retirado de la familia de contención y entregado a una familia adoptiva.
Larreta, oriunda de Rancul, insistió en que el objetivo no es revisar el proceso de adopción que dispuso la Justicia, sino cómo se ejecutó ese retiro. “Estamos hablando del procedimiento de cuando le arrebataron ese bebé a la mamá”, agregó frente a los demás legisladores.
Quiénes integran la comisión
El cuerpo quedó conformado por Larreta, por el Frejupa; Sandra Fonseca, por Comunidad Organizada; Gisela Cuadrado, por la UCR; y Noelia Viara, por el PRO-MID. En la Legislatura no ocultan que el objetivo de fondo es presionar para que sean apartados Juan Pablo Bonino, subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia, y Rodrigo Lofvall, director general del área.
La diputada anticipó que solo se abocará a este expediente. “Esto es solo exclusivamente por el caso de Rancul. Si creemos que esto no está bien, lo vamos a demostrar. Y si creemos que está bien, también lo vamos a demostrar”, expresó. Y apuntó contra el Ejecutivo provincial: “Déjense de operetas políticas. ¿O se creen que no me duele que no hay respuestas del Gobierno? Operaron por todos lados”.
El caso, en orden
Todo empezó cuando una familia de contención recibió a un bebé de Rancul y lo cuidó desde los dos meses de vida. El 23 de julio, Joaquín D. y Ana Laura P. manifestaron su intención de adoptarlo, pese a que el régimen de familias de contención es temporal y no contempla la adopción por parte de los cuidadores. La Justicia rechazó el pedido de guarda con fines de adopción y ordenó avanzar con el proceso adoptivo. El 7 de septiembre, el nene les fue retirado en medio de una situación tensa, con resistencia de la familia, y entregado a una familia adoptiva.
Según los planteos que motorizaron la comisión, ese día habrían ocurrido presuntos engaños, maltratos y amenazas hacia la familia de contención y sus abogadas en la sede de Niñez.
Qué dice la Justicia y qué dice el Gobierno
La familia presentó una batería de recursos administrativos y judiciales. La Sala B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de General Pico rechazó uno de esos recursos y confirmó la decisión de primera instancia. El Superior Tribunal de Justicia de La Pampa también se pronunció en contra de la familia de contención.
El argumento judicial se apoya en la opinión de la Defensoría del Niño de la Nación, que recordó que el sistema de adopción se rige por la Convención Americana de Derechos Humanos, la Convención de los Derechos del Niño, el Código Civil y Comercial y la Ley 25.854 del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos. “Toda adopción debe tener como fin primordial garantizar el interés superior del niño”, sostuvo el organismo.
La Defensoría también analizó el caso puntual: el nene fue incorporado al programa de Familias de Confianza el 20 de marzo de 2026, con una convivencia inferior a cuatro meses al momento de pedirse la adopción. Y remarcó que la familia ya había participado antes en otros procesos de acogimiento, por lo que conocía el carácter transitorio de su rol.
Del otro lado, el ministro de Desarrollo Social, Diego Álvarez, defendió la actuación de la Dirección de Niñez: “Nosotros no nos vamos a prestar a carancheos políticos. El procedimiento se hizo como corresponde”, dijo a Diario Textual.
Larreta cerró con una advertencia: “No entiendo dónde está el miedo. Solo es investigar, llegará un informe y se citará a la gente que hizo las cosas. Lo vamos a hacer con la mayor responsabilidad y respeto, hacia los niños y los papás. También hacia los papás adoptivos”.