La compra que mete a Molinos en cada casa argentina y deja atrás los alimentos
Cuatro compras en un año, dos plantas industriales y más de 450 empleados: Molinos cerró la operación que lo saca de la góndola de alimentos y lo mete en cada casa argentina.
Molinos Río de la Plata cerró la compra de Grupo Ayudín, el dueño de marcas que están en casi cualquier hogar argentino: Ayudín, Poett, Trenet, Pinoluz y Agua Jane. La operación, una de las más importantes del año en el consumo masivo, marca el ingreso de la compañía al negocio de limpieza y cuidado del hogar, un terreno en el que hasta ahora casi no tenía presencia.
La movida no es aislada. La firma de la familia Perez Companc venía preparando el terreno con otras tres adquisiciones en los últimos meses, y esta cuarta confirma un rumbo: crecer fuera de la góndola de alimentos.
Las cuatro compras que arman el nuevo mapa de Molinos
Antes de Ayudín, la empresa ya había sumado los negocios de NotCo en la Argentina y Uruguay, la bodega salteña Etchart y la planta industrial de La Providencia en Tucumán. Esa última operación le abrió la puerta al mercado de las galletitas.
Con Ayudín, Molinos no solo se queda con marcas consolidadas: también incorpora dos plantas industriales, una en Buenos Aires y otra en San Juan, y una red de distribución con alcance nacional. La compañía emplea a más de 450 personas.
Quién vendió y quiénes se quedaron con las ganas
Grupo Ayudín había sido puesto en venta por Apex Capital, el fondo que en 2024 se hizo cargo de las operaciones de Clorox en la Argentina, Uruguay y Paraguay. La firma había despertado el interés de varios jugadores del mercado, entre ellos Newsan y Dreamco, pero finalmente fue Molinos el que se impuso en la puja.
El paquete incluye marcas líderes en limpieza y desinfección, un segmento con fuerte reconocimiento entre los consumidores y que le permite a Molinos diversificar su cartera tradicional de alimentos y bebidas.
Un objetivo que estaba en los papeles
La compra representa un salto de escala para la compañía. En los últimos años Molinos había manifestado su interés en entrar en categorías de higiene, limpieza y cuidado personal, incluso con modificaciones estatutarias que habilitaron inversiones en esos rubros. Con Ayudín, ese plan se concreta de forma inmediata y con marcas que ya están instaladas en los hogares argentinos.
La tendencia de fondo: marcas globales que pasan a manos locales
Para el mercado, la operación también refleja un fenómeno más amplio: la creciente participación de grupos argentinos en activos que durante décadas pertenecieron a multinacionales. Tras la salida de compañías globales como Clorox, varias marcas tradicionales cambiaron de dueño y quedaron en manos de conglomerados locales que buscan ganar escala y ampliar su presencia en el consumo masivo.
La compra de Ayudín, además, reafirma la estrategia que puso en marcha Luis Perez Companc cuando, hace más de un año, asumió el control operativo de la empresa familiar tras completar un proceso de reorganización interna que incluyó la compra de las acciones que tenían parte de sus hermanos.