La compró para trabajar en una app de pasajeros, pero la verificación reveló algo en el motor
Compró una moto para ganarse el pan manejando en una app de pasajeros. Cuando fue a verificarla, los números del motor no cerraban y la Justicia terminó poniendo la lupa sobre él. ¿Qué encontraron los peritos?
Un hombre que se acercó a la Planta Verificadora del barrio Scalabrini Ortiz para poner en regla una moto que pensaba usar como herramienta de trabajo terminó con el vehículo secuestrado y una causa judicial en ciernes.
El propietario había comprado la motocicleta con la intención de destinarla al transporte de pasajeros a través de una aplicación. Para poder circular y facturar necesitaba completar la inspección técnica obligatoria, el trámite que lo llevó hasta esa dependencia.
Allí, los efectivos de la División Secuestro del Automotor revisaron el rodado y detectaron que la numeración del motor presentaba adulteraciones. Ese hallazgo encendió las alarmas: la moto figuraba como robada.
El motor, bajo la lupa
Tras constatar la irregularidad, el personal procedió al secuestro de la motocicleta. El vehículo será sometido a pruebas de revenido químico, un procedimiento técnico que busca recuperar o verificar la numeración original del motor, adulterada en algún punto de la cadena.
La motocicleta quedó a disposición de la Justicia, mientras que desde la Fiscalía Penal 3 se dispuso que el poseedor fuera identificado de manera simple. Hasta el momento no se le imputa ningún delito: la investigación apunta a determinar cómo llegó esa moto robada a sus manos.
El caso deja al descubierto un riesgo frecuente para quienes compran vehículos usados para trabajar: sin una verificación previa, el comprador puede terminar con una unidad robada, sin moto y con una causa encima.