La condena de Marilú: cinco años de prisión para uno de los transeros más famosos de Vía Honda
¿Qué pasó con uno de los transeros más famosos de Rosario? La Justicia lo condenó a cinco años de cárcel, pero la historia de cómo cayó y qué se le encontró esconde detalles que te van a sorprender.
Tras un año de investigación, la Justicia puso fin a la historia de Alejandro Gauna, alias Marilú, un nombre que durante años fue sinónimo de narcomenudeo en la zona oeste de Rosario. El juez Carlos Leiva homologó este viernes un acuerdo entre el fiscal César Pierantoni y la defensora Romina Bedetti, que selló la suerte del acusado.
La condena llegó exactamente un año después de su detención, ocurrida el 7 de agosto de 2025 en un allanamiento de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en su vivienda de Unión al 2200, en la zona norte de la ciudad. Para ese entonces, la Fiscalía ya tenía en su poder pruebas contundentes sobre el funcionamiento de varios puntos de venta que operaban bajo su órbita.
¿Quién era Marilú?
El apodo de Marilú resonaba en el barrio desde hacía años, vinculado al comercio ilegal de estupefacientes en el asentamiento conocido como Vía Honda, un sector del oeste rosarino que desde los años 90 se caracteriza por el microtráfico y las disputas violentas del submundo criminal. La zona, atravesada por las vías del ferrocarril Belgrano, también es escenario habitual de la presencia de los llamados piperos, consumidores que deambulan por los alrededores.
Según el legajo penal, Gauna se dedicaba al microtráfico al menos desde marzo de 2024, gestionando y proveyendo distintos puntos de venta. Su nombre ya había aparecido en investigaciones anteriores, incluso durante la causa que terminó con la caída de Ariel “Viejo” Cantero, el patriarca de Los Monos, en 2022.
Los búnkeres de Cerrillos
Uno de los puntos investigados funcionaba en pasaje Cerrillos al 3900, entre Rivero y Presidente Quintana. Los vecinos denunciaban que era un búnker manejado por Marilú, y en el allanamiento del 7 de marzo de 2025 se encontraron envoltorios vacíos utilizados para fraccionar droga.
Otro inmueble, ubicado en un pasillo con acceso por Cerrillos entre Presidente Quintana y Gaucho Rivero, estaba vinculado a Ángel M., padre de Melani M., pareja de Gauna. Allí se identificó al soldadito Rodrigo Casanova, a quien se le secuestró una pequeña bolsa con cocaína y 32 envoltorios vacíos.
Ese peón del negocio volvió a quedar expuesto poco más de un mes después. El 19 de abril de 2025, alrededor de las 3 de la madrugada, fue detenido en Matienzo y Deliot, a unos 200 metros del punto de venta. Circulaba en bicicleta con una bolsa de tela en el canasto que contenía 608 dosis de cocaína (190 gramos), 77 dosis de marihuana (175 gramos), un ladrillo de marihuana de 750 gramos y otros trozos que totalizaron 787 gramos. Casanova quedó imputado y en prisión preventiva.
La investigación también alcanzó otro búnker en Cerrillos al 3800, allanado el mismo día de la detención de Marilú. Allí se secuestraron 36 envoltorios de cocaína con un peso de nueve gramos, y según la Fiscalía, ese punto era administrado por una mujer que respondía a Gauna.
El hallazgo en Crespo 3971
Uno de los episodios centrales de la acusación ocurrió el 6 de diciembre de 2024 en una vivienda de Crespo 3971, en barrio Alvear. A las 11.20, personal del Comando Radioeléctrico realizó un procedimiento que terminó con el hallazgo de un kilo y medio de cocaína fraccionada en 4.473 envoltorios, una balanza de precisión con vestigios de la droga y elementos de corte y fraccionamiento.
En ese momento, Marilú no estaba en la casa, pero sí su tío Guillermo, quien realizaba trabajos de albañilería por orden de su sobrino. La Fiscalía sostuvo que Guillermo no era el responsable de la droga, sino que Alejandro era quien disponía de la propiedad, tenía la llave y controlaba el material estupefaciente. La casa, ubicada a unas diez cuadras de los puntos de venta en Vía Honda, funcionaba como un lugar estratégico para guardar la droga antes de distribuirla.
El 19 de diciembre de 2024, ese inmueble fue “inactivado” bajo la ley de Microtráfico.
La caída y el secuestro de bienes
A pesar de su fama en el oeste rosarino, Gauna se había mudado a la zona norte, a Unión al 2200, donde solía ser visto al volante de una Toyota Hilux. La mudanza no significó el abandono de su actividad: la acusación sostiene que continuó operando los puntos de venta a distancia.
El 7 de agosto de 2025, la Policía de Seguridad Aeroportuaria realizó allanamientos en varios domicilios y lo detuvo. En su vivienda se incautaron una Toyota Hilux, dos Honda Wave 110 y una Tornado sin patente, además de 36 municiones calibre 9 milímetros, 500 dólares y un millón y medio de pesos. También se secuestraron seis celulares, una notebook y una tablet.
Para la Fiscalía, esos bienes eran una muestra del provecho económico obtenido con el narcomenudeo y fueron decomisados como parte del acuerdo alcanzado este viernes.