La condena que recibió la mujer que atacó a su expareja en Ticino
La justicia la condenó a 10 años por intentar matar a su expareja, pero ella insiste con una versión muy distinta: "Yo ese día solo me defendí". El debate que terminó definiendo su destino.
La Cámara del Crimen de Villa María condenó a Rosana Maricel Videla a 10 años de prisión por intentar matar a quien fue su pareja durante más de 17 años, Sergio Mojica. El tribunal la declaró autora penalmente responsable de los delitos de homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por alevosía, en grado de tentativa, y de desobediencia a la autoridad.
La sentencia se conoció este martes, tras dos jornadas de debate y la deliberación de los jurados populares. Junto con la pena, se ordenó que Videla realice un tratamiento psicológico acorde a la naturaleza de los hechos.
La acusación del fiscal
El fiscal de Cámara Francisco Márquez fue el primero en exponer sus alegatos. Sostuvo la acusación por tentativa de homicidio calificada por el vínculo y por alevosía, y pidió la pena mínima para esa figura: 10 años de prisión. Para Márquez, la prueba reunida demostró que no se trató de un encuentro casual ni de una discusión que terminó en una lesión. "No había cuentas por arreglar, había ganas de matarlo", afirmó.
Uno de los elementos clave fueron las cámaras de seguridad que registraron parte del recorrido de Videla y Mojica esa mañana. Según el fiscal, las imágenes mostraron que la mujer llegó antes a la zona donde trabajaba su expareja, ingresó por un camino de tierra y esperó hasta que Mojica apareciera en bicicleta. Para Márquez, eso evidenció una emboscada: "Es una emboscada. Es una celada. Se esconde para sorprenderlo y luego traicioneramente matarlo".
También se refirió a la lesión en el lateral izquierdo del cuello de Mojica. Retomó el informe del médico forense y destacó que en esa zona hay estructuras vasculares vitales, por lo que la profundidad de la puñalada podía determinar un desenlace mortal. El fiscal usó la expresión del forense "factor de azar milimétrico" para explicar que Mojica no murió porque pudo reaccionar, agacharse y evitar que una segunda agresión alcanzara una zona vital. "No lo mató porque no estaba acuchillando un maniquí. Estaba acuchillando a un ser humano que también reacciona", sostuvo.
Para la Fiscalía, que Mojica haya podido escapar y que Videla no continuara con el ataque no elimina la intención homicida. "No lo pudo matar porque tuvo la suerte de que el señor Mojica evitara con su propia conducta que lo matara", señaló Márquez.
La postura de la defensa
La defensora pública Ivana Castoldi, representante de Videla, cuestionó que la lesión pudiera acreditar una tentativa de homicidio. Mostró imágenes del cuello de Mojica y afirmó: "Así no se ve un intento de mutilación. Así no es una herida que haya puesto en riesgo la vida". Para la defensa, se trató de una lesión, pero no existió un peligro concreto para la vida de Mojica, por lo que pidió una pena de 2 años de prisión por desobediencia a la autoridad y lesiones leves calificadas por el vínculo.
Castoldi puso énfasis en los informes médicos que indicaban que no había un riesgo vital acreditado y cuestionó la interpretación del informe forense y la expresión "factor de azar milimétrico". Sostuvo que la valoración penal debía basarse en lo que efectivamente ocurrió y no en hipótesis. Además, pidió que el jurado analizara el caso con perspectiva de género, recordando que Videla había denunciado a Mojica por violencia familiar y que existían restricciones mutuas de contacto. "La violencia iba y venía en esa relación", planteó. Para la defensa, Videla no actuó con un plan de matar, sino que se defendió de una agresión iniciada por Mojica.
La última palabra y el veredicto
Antes de que el jurado deliberara, Videla tuvo la posibilidad de decir sus últimas palabras. Fue breve: "Yo ese día solo me defendí".
El juicio comenzó a las 9.30 y finalizó pasadas las 16. Tras seis horas de versiones contrarias, el tribunal y los 14 miembros del jurado popular resolvieron la condena. El secretario de la Cámara del Crimen, Walter Rodríguez, leyó el veredicto: por unanimidad declararon a Videla autora penalmente responsable del delito de desobediencia a la autoridad reiterada, y por mayoría, de los delitos de homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por alevosía en grado de tentativa, y desobediencia a la autoridad en concurso real.
Llorando y con la cara medio cubierta, Videla se retiró de la sala para cumplir la condena de 10 años de prisión.
Cómo fue el ataque
El hecho que dio origen al juicio ocurrió el 26 de febrero de 2025, en una mañana lluviosa, en Ticino. Sergio Mojica iba en bicicleta hacia su trabajo cuando, según su relato, fue interceptado por su expareja, quien le preguntó por qué no le había contado que estaba en una nueva relación y luego le pidió "el último abrazo". Tras ese acercamiento, siempre de acuerdo con la acusación, Videla lo habría apuñalado en el lado izquierdo del cuello y le habría dicho: "Si no sos mío, no sos de nadie". Mojica logró escapar herido, cayó en una zanja y perdió el conocimiento.
Fue auxiliado por su sobrina y un hombre que circulaba en tractor, trasladado primero a un dispensario de Ticino y luego al Hospital Pasteur de Villa María, donde recibió atención y fue dado de alta ese mismo día.