La confesión clave: "Salimos a robar y 'Cucú' le disparó al policía"
El fiscal reveló en la audiencia una declaración que complica a los acusados y que no fue producto de un interrogatorio: ocurrió después de que apareciera una moto escondida. Qué más encontraron los investigadores.
Isaías Rubén Delgado y Juan Manuel "Cucú" Carabajal fueron imputados como presuntos coautores del homicidio del policía Kevin Samuel Rueda, ocurrido durante el robo de su motocicleta en San Miguel de Tucumán. La Justicia les dictó prisión preventiva por 180 días y ordenó su traslado a una unidad penitenciaria.
La audiencia de formalización se realizó el lunes 31 de agosto por pedido de la Unidad Fiscal de Homicidios II. Ante el juez Augusto Paz Almonacid, el fiscal Carlos Sale acusó a Delgado, de 33 años, y a Carabajal, de 35, como presuntos coautores de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego.
Cómo fue el crimen
Rueda, de 21 años, fue asesinado en la madrugada del sábado 29 de agosto en la intersección de avenida Colón y calle Fortunata García. Según la acusación, los sospechosos lo persiguieron para robarle su Honda Wave, lo interceptaron en plena vía pública y le dispararon antes de escapar.
La investigación sumó una prueba clave: el hallazgo de una moto KTM Duke naranja y negra, oculta entre malezas en el barrio Ampliación San Francisco, cubierta con una cortina beige y ramas. Ese hallazgo derivó en una manifestación espontánea de Delgado ante la comisario Susana Montero.
"Jefa, yo anduve con 'Cucú' en la KTM. Él me pasó a buscar como a las 4.30 de mi casa y nos fuimos a robar. Yo manejaba, 'Cucú' iba con el arma atrás y robamos la Wave. Y 'Cucú' le disparó al chico", habría dicho el acusado, según relató el fiscal.
Sale explicó que Delgado se puso nervioso al escuchar que habían encontrado la moto y, sin que mediara interrogatorio, contó cómo ocurrió el ataque. Esas declaraciones fueron documentadas por orden de la Fiscalía.
Evidencias y testimonios
Un chofer de la línea 17 declaró que vio cómo una moto perseguía a Rueda y, al volver a pasar por el lugar, lo encontró tendido en el asfalto. También declaró un menor que habría presenciado el abandono de una de las motos.
El Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) secuestró un proyectil y una vaina calibre 9 milímetros. El médico legal constató un orificio de entrada en el hemitórax izquierdo y otro de salida en el derecho. La autopsia preliminar determinó que Rueda murió por un shock hipovolémico causado por la herida de arma de fuego, que le lesionó pulmones y corazón.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir la persecución y la fuga. Según la teoría fiscal, cerca de las 5 de la madrugada, Rueda circulaba de sur a norte por avenida Colón. Al llegar a Fortunata García, la KTM lo alcanzó, se le puso delante para frenarlo y "Cucú" bajó con una pistola y disparó a la zona axilar de la víctima.
La captura de Carabajal
El relato de Delgado puso a Carabajal en el centro de la pesquisa. La Brigada obtuvo información sobre una propiedad en Los Juárez, departamento Leales, perteneciente al abuelo de la novia del sospechoso. El domingo, cerca de las 17, sobre la ruta provincial 306, a la altura del kilómetro 60, localizaron a una pareja en una Gilera Smash con el rostro cubierto. Al ver a los policías, intentaron escapar por un cañaveral arado, cayeron y fueron reducidos. Uno de ellos era Carabajal.
En la audiencia, ambos imputados se abstuvieron de declarar, aunque Delgado pidió la palabra y dijo: "Niego el hecho del que se me acusa y a mí nunca me han llevado como testigo a la base de la Brigada de Investigaciones". Su abogado, José del Río, denunció que su defendido habría sido golpeado por la Policía.
Los argumentos del fiscal
Sale fundamentó la prisión preventiva en los riesgos de fuga y de obstaculización de la investigación. "Es un suceso de extrema gravedad, en el cual se privó de la vida a un agente policial, a una persona de bien, para despojarlo impunemente de su motocicleta", afirmó.
El fiscal calificó el ataque como una "ejecución a quemarropa" y señaló que la escala penal mínima es de 13 años de prisión. Además, mencionó que ambos imputados tienen un "frondoso prontuario" por robos, homicidios, amenazas y portación ilegal de armas.
El juez hizo lugar al pedido y ordenó la prisión preventiva por 180 días, hasta el 26 de febrero de 2027, y el traslado urgente de los acusados a una unidad del Servicio Penitenciario.