La confesión de Costas que dejó a todos helados: la “Maravilla” que nadie vio venir en Racing
Una lesión lo tenía casi descartado, pero una frase increíble cambió los planes de Racing. Lo que sucedió después en la cancha dejó a todos boquiabiertos, incluso al técnico.
Una lesión, una frase increíble y una apuesta que cambió todo. El triunfo de Racing sobre Estudiantes de Río Cuarto en la Liga Profesional dejó una historia que mezcla fe, fútbol y una recuperación que el propio técnico calificó de milagrosa. Todo giró en torno a una conversación que Adrián “Maravilla” Martínez tuvo antes del partido y que dejó sin palabras al cuerpo técnico.
El delantero, que se recuperaba de una lesión muscular, terminó uno de los últimos entrenamientos con fuertes molestias. La situación era tan preocupante que su presencia para el partido contra el equipo cordobés estaba prácticamente descartada. Gustavo Costas reveló que el atacante amaneció con el pie muy inflamado luego de esa práctica, lo que llevó a la decisión inicial de no arriesgarlo.
¿Qué le dijo “Maravilla” Martínez a Costas?
Sin embargo, la historia dio un giro inesperado. Costas contó que Martínez, conocido por su profunda fe, se le acercó antes del partido con una declaración que lo dejó impactado. El delantero, convencido de que podía jugar pese a las dudas médicas, le dijo al técnico: “Hablé con Dios y ya estoy curado”.
Lejos de ser solo una anécdota curiosa, esa frase fue el preludio de una decisión clave. El entrenador de Racing optó por incluir al jugador en el equipo titular, desafiando el diagnóstico inicial. La apuesta no pudo haber sido más acertada.
Adrián Martínez no solo jugó, sino que se transformó en la gran figura del encuentro. El delantero respondió a la confianza de Costas marcando un doblete que fue fundamental para sellar la victoria de la Academia. Su actuación justificó de la manera más contundente posible la fe que él mismo había manifestado.
Foto: FOTOBAIRES
Fecha 11 Torneo Apertura Liga Profesional
La frase final de Costas que lo explica todo
Una vez finalizado el partido, el entrenador no pudo ocultar su asombro por lo sucedido. Con tono distendido pero cargado de significado, Gustavo Costas lanzó una frase que resumió la increíble jornada: “Para mí tiene un arreglo con Dios”, dijo entre risas.
Con esa declaración, el DT reconoció que la arriesgada apuesta había salido mejor de lo que cualquiera podía esperar. También destacó, una vez más, el gran momento goleador que atraviesa su delantero estrella, cuya fe parece ser un componente inseparable de su rendimiento.
La fecha también tuvo un condimento especial para el hombre al mando. Antes del inicio del partido, Gustavo Costas fue homenajeado por alcanzar los 200 encuentros como director técnico de Racing Club. En ese acto, recibió una camiseta con el número 200 y una plaqueta en reconocimiento a su extensa trayectoria en la institución de Avellaneda.
Así, una jornada que comenzó con dudas médicas y la posible baja de una figura clave, terminó con una victoria, un homenaje y una historia que quedará grabada en la memoria de los hinchas. La fe de “Maravilla” Martínez, combinada con la decisión de Costas, escribieron un capítulo inolvidable en la Liga Profesional.