La confesión de Úbeda tras el clásico que dejó a Boca con un sabor amargo
Tras el polémico empate en La Bombonera, Claudio Úbeda rompió el silencio. ¿Qué dijo sobre los insultos de la hinchada y la decisión que todos cuestionan? Las declaraciones completas que revelan el clima interno en Boca.
El entrenador de Boca Juniors, Claudio Úbeda, no pudo ocultar su frustración tras el empate 1-1 ante San Lorenzo en La Bombonera por la fecha 10 del Torneo Apertura. En una conferencia de prensa cargada de autocrítica, el técnico analizó un resultado que consideró insuficiente y respondió por una decisión táctica que generó rechazo en la tribuna. “Creo que nos queda una sensación fea de irnos solo con un empate porque el equipo generó situaciones para haber ganado”, admitió con crudeza.
El DT aseguró que su equipo mostró dominio y creó oportunidades claras, pero falló en el momento decisivo. Según su visión, ese detalle fue lo que transformó una posible victoria en dos puntos desaprovechados. “Si hubiésemos concretado, sería otro el resultado. Eso nos angustia”, confesó Úbeda, aunque buscó un aspecto positivo en medio de la decepción.
Más allá de la bronca, el estratega destacó la evolución del plantel. “A mí me da tranquilidad ver la evolución del equipo. Sé que el empate no sirve para nada porque nos vamos con la bronca de sentir que deberíamos haber ganado”, explicó, marcando una clara distancia entre la performance y el fruto concreto obtenido.
¿Por qué un solo cambio a los 92 minutos?
Una de las cuestiones que más llamó la atención fue la casi nula rotación durante el partido. Úbeda realizó un único cambio cuando el encuentro ya agonizaba, reemplazando a Adam Bareiro por Iker Zufiaurre en el minuto 92. La decisión no pasó desapercibida y el técnico dio sus razones.
“Creí que, por lo que veía, el equipo estaba jugando bien, sosteniendo el ritmo de juego que proponía San Lorenzo”, argumentó. Úbeda consideró que los once titulares mantenían un buen nivel y seguían generando peligro, por lo que optó por no modificar el esquema. “Cuando uno entiende que los once en cancha lo hacen bien y lo sostienen, decidí no hacer cambios salvo en los minutos finales”, detalló. El reemplazo, según dijo, se debió simplemente a que “vi que Bareiro estaba cansado”.
La reacción de la hinchada y el compromiso del vestuario
Al finalizar el partido, Úbeda y el equipo fueron objeto de insultos y reprobación por parte de los simpatizantes que colmaron el estadio. El entrenador no eludió el tema y mostró comprensión hacia el enojo popular. “Lo primero que hacemos es tener autocrítica y entender que el hincha no se va conforme”, manifestó.
Reconoció la enorme exigencia que conlleva dirigir al club de la Ribera. “Sé la exigencia que impone el hincha de Boca. Queremos revertir la opinión que tiene sobre nosotros y eso se hace trabajando”, afirmó con determinación. Pese al mal momento, Úbeda defendió el espíritu de su plantel, describiendo un vestuario sumido en la frustración pero con ambición intacta.
“No tengo dudas del equipo: muestra actitud y ganas de ganar. Ahora, en el vestuario estaban todos enojados por no haber tenido un resultado positivo”, contó. Y cerró con un diagnóstico claro de lo que falta: “Tienen hambre de ganar cosas, lo demuestran en los entrenamientos y necesitamos trasladarlo a los partidos. Nos está faltando hacer el gol que nos diferencie en este tipo de encuentros”.