La confesión desgarradora del ex campeón con Racing: perdió todo por una adicción silenciosa
El ex campeón con Racing, Jonathan Gómez, conmocionó al fútbol argentino al confesar su adicción al juego: deudas millonarias, extorsiones y una familia destrozada. ¿Podrá volver a las canchas?
Jonathan Gómez, mediocampista de Sarmiento de Junín, rompió el silencio y conmocionó al mundo del fútbol al revelar su lucha contra la ludopatía. El ex campeón con Racing admitió haber acumulado una deuda de 50 mil dólares con una plataforma ilegal de apuestas y confesó que su adicción destruyó su vida familiar y lo alejó de las canchas. “Perdí todo. Yo hoy perdí todo”, expresó visiblemente quebrado.
En una entrevista exclusiva con el periodista Roberto Caferra en el programa Radiópolis de Radio 2 de Rosario, el futbolista de 36 años contó que lleva cuatro meses sin apostar, que está medicado y en tratamiento. También se refirió a la denuncia que presentó por presuntas extorsiones vinculadas a su deuda y apuntó contra el fiscal Aquiles Balbis, quien desestimó la causa al considerar que no existían “elementos serios para continuar la investigación”.
“Esto es una droga”
Gómez no tuvo tapujos al reconocer que es ludópata y situó el origen de su adicción en 2020, cuando volvió del fútbol brasileño para sumarse a Argentinos Juniors. Desde entonces, las apuestas online comenzaron a gobernar su vida, cambiando su humor y su personalidad.
“Te distrae, no solamente en tu trabajo, sino en el día a día, te cambia el humor, te cambia tu personalidad”, explicó. Su entorno notó los cambios, pero él no podía dimensionar la gravedad. “Me decían: ‘Che, Jony, vos no estabas’. Y yo no me daba cuenta o me escondía”, relató.
El futbolista comparó su adicción con una droga silenciosa: “Es más silencioso, porque yo hoy puedo estar hablando con vos y puedo tener el teléfono en la mano y vos no te vas a dar cuenta de que estoy jugando”. Y agregó: “La ludopatía no te deja escuchar. Es algo que no te deja pensar, no te deja reaccionar”.
El dolor más profundo
El impacto en su familia fue devastador. Su esposa intentó advertirle, pero él no reaccionaba. El momento más duro llegó cuando sus hijos comenzaron a sufrir las consecuencias. “Ahora cuando voy a ver a mis nenes y mis nenes lloran y me dicen: ‘¿Por qué papá se va?’. Eso fue lo más doloroso”, confesó entre lágrimas.
La denuncia por extorsión y el embargo
El caso se conoció cuando Gómez denunció haber sido extorsionado para firmar cuatro pagarés por 505 mil dólares, una cifra diez veces superior a su deuda original. Según su presentación judicial, esa deuda se originó en la plataforma Lexus, donde apostaba principalmente a la ruleta.
El primer episodio de intimidación ocurrió en agosto de 2025 en el predio de Sarmiento de Junín. Luego, el 29 de octubre de ese año, aseguró que fue obligado a firmar documentos en una escribanía. “Me obligaron a firmar en contra de mi voluntad, siendo ese monto diez veces más de lo que les debo”, sostuvo.
Como consecuencia, le embargaron una casa, un departamento, un automóvil y sus cuentas bancarias. La denuncia, sin embargo, no prosperó y el fiscal Balbis la desestimó. Gómez lo cuestionó duramente: “Nunca tuvo la intención ni siquiera de escucharme”.
¿Volverá a jugar?
El conflicto también afectó su carrera. Firmó con Sarmiento en junio de 2025 hasta fines de 2026, pero no juega desde el 3 de mayo, cuando disputó los 90 minutos en la derrota 4-0 frente a Belgrano. Con más de 300 partidos y títulos en Argentina y el exterior, hoy no sabe si podrá volver a las canchas.
Su trayectoria incluye pasos por Rosario Central, Banfield, Arsenal, Atlético Tucumán, Argentinos Juniors y Racing, además de experiencias en España, Colombia, Arabia Saudita y Brasil. Entre sus logros destacan la Copa Argentina con Arsenal, la Primera A y Superliga de Colombia con Santa Fe, y el Trofeo de Campeones y Supercopa Internacional con Racing.
Ahora, su prioridad es recuperar a su familia y reconstruir su vida. “Lo voy a revertir, como sea. Estoy en camino y lo quiero hacer. Cambiaría todo. La plata, el momento, todo para tener paz, para que mis hijos me vean feliz, porque hace mucho tiempo que no me ven feliz”, expresó con esperanza.
Y cerró con una frase que resume su drama: “Todo lo que tengo. Todo, absolutamente todo”.