La confesión que estremece al fútbol argentino: Jonatan Gómez, entre la ludopatía y un embargo millonario
¿Qué llevó a un experimentado futbolista a confesar su peor secreto? La historia de Jonatan Gómez, entre la adicción, las amenazas y el embargo de sus bienes.
El mediocampista Jonatan Gómez, de 36 años, con una vasta trayectoria en clubes de Argentina y el exterior, rompió el silencio y conmocionó al ambiente deportivo. Admitió su adicción al juego y denunció que una plataforma clandestina lo extorsiona con amenazas de muerte. La deuda original, según su relato, era de 50 mil dólares, pero terminó en pagarés por más de medio millón.
¿Quién es Jonatan Gómez?
Nacido en Rosario, Gómez debutó profesionalmente en agosto de 2008 con la camiseta de Rosario Central. Tras destacarse en el Canalla, pasó a Banfield y luego fue cedido a Real Murcia de España y Arsenal de Sarandí, hasta recalar en Atlético Tucumán en julio de 2014.
Su carrera lo llevó por seis años en el exterior: Deportivo Pasto e Independiente Santa Fe en Colombia, San Pablo en Brasil, Al Fayha en Arabia Saudita, y de regreso a Brasil para jugar en Alagoano y Sport Recife.
En 2021 volvió al fútbol argentino para vestir la camiseta de Argentinos Juniors, donde rindió a buen nivel. Luego fue cedido a Racing, que tras dos temporadas lo adquirió en forma definitiva por unos 400 mil dólares.
Después de casi 15 años, en 2024 regresó a Rosario Central, club de sus amores, donde permaneció una temporada antes de pasar a Sarmiento de Junín. Su último partido oficial fue el 3 de mayo de este año, en la derrota 4-0 ante Belgrano. En total, acumula más de 550 partidos, 55 goles y 46 asistencias.
Un testimonio desgarrador
En una entrevista con Marga TV de Rosario, Gómez habló sin filtros sobre el infierno que vive. “No sé si voy a poder volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta”, confesó entre lágrimas.
El futbolista lleva cuatro meses sin jugar y está bajo tratamiento médico y psicológico, con el apoyo incondicional de su esposa, quien lo ayuda a controlar el uso del teléfono y a evitar recaídas. “Perdí todo. No es solo el dinero, es temor, es todo”, expresó con angustia.
La adicción también destrozó su vínculo familiar. “Estoy en un proceso con mi familia, que está casi destrozada. Cuando voy a ver a mis nenes, me preguntan por qué papá se va. Lloran y me preguntan por qué no estoy en casa”, relató, visiblemente quebrado.
La extorsión y el embargo
Según la denuncia de Gómez, todo comenzó con una deuda de 50 mil dólares en la plataforma clandestina de apuestas Lexus. La situación escaló en octubre del año pasado, cuando asegura que fue amenazado de muerte junto a su familia y obligado a firmar cuatro pagarés por un total de 505 mil dólares en una escribanía de Junín.
Su abogado, Paul Kurpnik, explicó que la escribana se negó a suscribir los documentos porque estaban en blanco, por lo que tuvieron que regresar días después. Esos pagarés fueron luego cedidos a otra persona, presuntamente vinculada a la misma organización, que inició una demanda civil en los Tribunales de San Lorenzo para ejecutar el cobro.
A raíz de ese reclamo, la Justicia ordenó el embargo preventivo de varios bienes del futbolista: una vivienda en el barrio privado Aguadas de Funes, un departamento en Rosario, un vehículo y cuentas bancarias.