La confianza del consumidor volvió a caer y el Interior fue el más golpeado en agosto
La confianza del consumidor volvió a caer en agosto y el Interior fue la región más golpeada. ¿Qué factores explican el derrumbe y cómo impacta en el consumo?
La desconfianza económica sigue ganando terreno en los hogares argentinos. Un nuevo informe de la Universidad Di Tella reveló que el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) retrocedió en agosto, y el Interior del país fue la región que más sufrió el desplome.
El estudio, elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF), marcó una caída mensual del 1,08% en el indicador, que se ubicó en 40,23 puntos. Si bien la comparación interanual muestra una leve mejora del 0,71%, la tendencia inmediata es de enfriamiento en las decisiones de gasto de las familias.
¿Qué pasó con las condiciones presentes?
El rubro que mide la percepción de la situación económica actual, conocido como Condiciones Presentes, fue el que más retrocedió: sufrió una contracción del 3,18% en comparación con julio. Esto indica que la visión sobre la coyuntura diaria empeora más rápido que las expectativas a futuro, que apenas repuntaron un 0,44%.
La cautela se refleja en el bolsillo: los consumidores prefieren postergar gastos importantes y recortar consumos no esenciales, en un contexto de salarios que no le ganan a la inflación y temor por la estabilidad laboral.
Bienes durables e inmuebles: el desplome más fuerte
La incertidumbre pegó de lleno en las compras de gran porte. El subíndice de Bienes Durables e Inmuebles lideró las bajas mensuales con un derrumbe del 4,03%. Dentro de este segmento, las decisiones más afectadas fueron:
Automóviles y viviendas: la intención de compra cayó un 5,1% en el mes. Electrodomésticos: la predisposición para equipar el hogar bajó un 3,3%.
El miedo a comprometer ingresos futuros con cuotas o créditos a largo plazo mantiene a los compradores alejados de las concesionarias y las inmobiliarias.
Los salarios y la brecha entre ingresos altos y bajos
La presión sobre el poder de compra se refleja en el subíndice de Situación Personal, que cayó un 3,31% en agosto y acumula un deterioro interanual del 5,62%. La capacidad de cubrir la canasta básica y los servicios esenciales sigue siendo un desafío para la mayoría de los hogares.
El informe también reveló una marcada disparidad según el nivel socioeconómico:
Hogares de ingresos altos: la confianza bajó un 1,76% mensual, hasta los 42,68 puntos, arrastrada por un fuerte pesimismo en su situación personal (-5,17%) y una caída del 7,23% en sus intenciones de gasto durable. Hogares de ingresos bajos: mostraron un repunte del 2,13% en el mes, alcanzando 36,76 puntos, aunque siguen siendo el segmento con menor confianza absoluta.
El Interior, el más perjudicado
La recesión no golpea por igual en todo el país. El Interior fue la región que más sufrió, con un desplome mensual del 3,79% y una caída interanual del 5,50%. En cambio, el Gran Buenos Aires (GBA) registró un leve aumento del 0,41% mensual, aunque se mantiene como la zona con el valor más bajo del país: 38,27 puntos. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) también subió levemente, un 0,11%, hasta los 39,87 puntos.
El relevamiento, que abarcó 1.000 casos a cargo de Poliarquía Consultores, confirma que mientras no haya señales claras de recuperación en el mercado laboral, las familias van a seguir manteniendo una postura defensiva en sus niveles de consumo.